Jorge Rodríguez: la prosperidad venezolana depende del fin de las sanciones

El presidente de la Asamblea Nacional oficialista, Jorge Rodríguez, afirmó que la construcción de hospitales, la mejora salarial y el desarrollo de infraestructura en Ven

Caracas, Venezuela – Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional oficialista, ha declarado que la revitalización de sectores clave de la sociedad venezolana, incluyendo la construcción de hospitales, el incremento de salarios y el desarrollo de infraestructura, está intrínsecamente ligada al levantamiento completo de las sanciones internacionales impuestas al país. Según Rodríguez, la prosperidad y el progreso solo se materializarán si “logramos que se levanten todas las sanciones, que vengan todas las empresas extranjeras, que se desarrollen todas las actividades económicas”.

Esta declaración tiene una resonancia particular para el sector energético de Venezuela, históricamente la columna vertebral de su economía. Las sanciones internacionales han impactado severamente la capacidad de Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA) para exportar crudo, adquirir repuestos, atraer inversión extranjera y acceder a tecnología vital. El retorno de “todas las empresas extranjeras” a las que alude Rodríguez es fundamental para reactivar la producción petrolera y gasífera, sectores que requieren de una cuantiosa inyección de capital y experticia técnica que las compañías nacionales, bajo las restricciones actuales, no pueden proveer. La potencial inversión en la modernización de refinerías y la expansión de la exploración y producción dependen directamente de un entorno libre de sanciones.

La postura del gobierno venezolano de culpar a las sanciones por la profunda crisis económica y social que atraviesa el país es una constante en su discurso oficial. La disminución drástica de la producción petrolera, que pasó de más de 3 millones de barriles diarios a principios de siglo a cifras por debajo de 800.000 barriles en los últimos años, ha coincidido con la intensificación de las medidas coercitivas. Mientras críticos señalan la corrupción y la mala gestión como causas primarias, el gobierno insiste en que las sanciones estrangulan la economía y limitan la capacidad de inversión en servicios públicos esenciales y la industria.

Las palabras de Rodríguez reflejan la estrategia del gobierno de condicionar cualquier avance significativo en materia social y económica a un cambio en la política exterior de las naciones sancionadoras. Para el sector energético, esto significa que el camino hacia una recuperación robusta, la atracción de nuevos socios internacionales y la estabilización de los mercados energéticos venezolanos, permanece supeditado a complejas negociaciones políticas que aún no muestran un horizonte claro para un levantamiento total de las sanciones. La posibilidad de un resurgimiento de la industria petrolera y gasífera de Venezuela se mantiene, por tanto, intrínsecamente ligada a la resolución de este dilema geopolítico.