El Brent cae un 11% tras la reapertura del Estrecho de Ormuz, pero Irán sigue excluido por el bloqueo de EE. UU.
Los precios del petróleo crudo experimentaron una fuerte caída, con el Brent desplomándose un 11%, tras la reapertura del Estrecho de Ormuz para el tránsito de buques com
Los mercados energéticos globales reaccionaron con un desplome significativo en los precios del petróleo crudo tras la declaración de reapertura del estratégico Estrecho de Ormuz. La decisión iraní de permitir el tránsito de buques comerciales durante el alto el fuego provocó una caída del 11% en el Brent, que se ubicó en torno a los 88 dólares por barril, mientras que el WTI retrocedió hasta cerca de los 84 dólares. Esta fluctuación repentina se produce al evaporarse la prima de riesgo que había afectado al crudo durante el bloqueo del estrecho, un punto vital para el suministro global de energía.
El canciller iraní, Abbas Araghchi, anunció la apertura del Estrecho de Ormuz bajo una ruta coordinada y estrictamente limitada al período del cese de hostilidades con Estados Unidos. Sin embargo, la euforia del mercado fue templada rápidamente por el presidente Donald Trump, quien, a través de Truth Social, ratificó que el bloqueo naval a los puertos iraníes se mantendrá activo hasta la finalización total del acuerdo. Esta asimetría implica que, si bien el tránsito marítimo general se restablece, las exportaciones de petróleo iraní seguirán vetadas del comercio internacional.
La lectura del mercado ante esta situación dual fue clara: la reapertura del Estrecho de Ormuz permite el retorno de entre 10 y 12 millones de barriles diarios de petróleo procedentes de Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Irak, Kuwait y Qatar. Esto representa aproximadamente el 85% del flujo que había sido bloqueado. En contraste, los 1.85 millones de barriles diarios que Irán promediaba en marzo, según datos de la firma Kpler, permanecerán fuera del mercado debido a las sanciones de Washington. La Agencia Internacional de la Energía (AIE) había reportado una caída drástica en el tránsito previo, de 20 a 3.8 millones de barriles diarios al 13 de abril.
En un esfuerzo coordinado para asegurar el tránsito y avanzar en el proceso de desminado, representantes de 49 países se reunieron en París, liderados por Emmanuel Macron y Keir Starmer. La ministra de las Armas de Francia, Catherine Vautrin, ofreció las capacidades de su país para la misión naval de escolta y desminado, esencial para recomponer el flujo en semanas. Este despliegue internacional subraya la importancia geopolítica y económica del Estrecho de Ormuz, un cuello de botella que canaliza una parte significativa del petróleo mundial. A pesar de estos avances logísticos y de seguridad, la persistencia del bloqueo estadounidense asegura que Irán continúe excluido de la reconfiguración del comercio petrolero global.