La gasolina de $0,50 por litro se extiende a estaciones 'Super Premium' en Venezuela; la de $1 en efectivo se mantiene
La venta de gasolina a 0,50 dólares por litro se expande a las estaciones de servicio catalogadas como 'Super Premium' en Venezuela, coexistiendo con el precio de 1 dólar
El mercado de combustible en Venezuela experimenta una nueva fase en su compleja estructura de precios. Recientemente, la venta de gasolina a 0,50 dólares por litro se ha extendido a las estaciones de servicio categorizadas como "Super Premium", un movimiento que busca unificar o al menos racionalizar las modalidades de distribución. Sin embargo, esta medida coexiste con el ya establecido precio de 1 dólar por litro para transacciones en efectivo, creando un sistema dual que presenta desafíos significativos para el sector.
A pesar de esta aparente expansión de la oferta de combustible más "económica" en dólares, la Federación Nacional de Empresarios de Hidrocarburos (Fenegas), a través de su presidente Oscar Prósperi, ha lanzado una alerta contundente. Prósperi advierte que la "emergencia" en el sector de las estaciones de servicio no solo persiste, sino que se agudiza debido a la falta de corrección en el margen comercial. Actualmente, las empresas distribuidoras y dueñas de estaciones solo reciben un 2% del valor de la gasolina, un porcentaje que consideran absolutamente insuficiente para cubrir los costos operativos y garantizar la sostenibilidad.
Este escaso margen impide a las estaciones invertir en mantenimiento, modernización de equipos, seguridad y, crucialmente, en el pago de salarios dignos para su personal. La infraestructura de muchas estaciones se encuentra deteriorada, y la rentabilidad mínima obtenida apenas permite la subsistencia, comprometiendo la calidad del servicio y la capacidad de abastecimiento a largo plazo. La situación se enmarca en un contexto donde Venezuela ha pasado de ofrecer una de las gasolinas más baratas del mundo, con subsidios casi totales, a un esquema de precios dolarizados en un intento por sanear las finanzas estatales y la golpeada industria petrolera nacional.
La demanda de Fenegas es clara: se requiere una revisión urgente de la estructura de costos y la asignación de un margen comercial justo que refleje la realidad económica del país y los gastos operativos de las estaciones de servicio. Mientras esta corrección no se produzca, el sector continuará operando bajo una presión insostenible, poniendo en riesgo la estabilidad del suministro de combustible y la supervivencia de numerosas empresas y empleos asociados. La dualidad de precios, aunque busca adaptarse a diferentes capacidades de pago, no resuelve el problema estructural de una cadena de distribución asfixiada por márgenes irrisorios.