Venezuela desiste de vender Monómeros, anuncia gobierno colombiano

El ministro de Minas y Energía colombiano, Edwin Palma, confirmó que Pequiven, la empresa petroquímica estatal venezolana, ha decidido no desprenderse de Monómeros, su fi

El gobierno de Colombia, a través de su ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, ha confirmado que Venezuela ha desistido de sus planes de vender Monómeros Colombo Venezolanos S.A., una de las empresas productoras de fertilizantes más importantes del país andino. La decisión, que fue comunicada por Petróleos de Venezuela S.A. (Pequiven), matriz de Monómeros, responde a una reevaluación de la importancia estratégica de los fertilizantes en el panorama global actual.

Monómeros, con sede en Barranquilla, Colombia, es una filial directa de Pequiven, la empresa petroquímica estatal de Venezuela, y por ende, indirectamente de PDVSA. Durante años, la situación de la compañía ha sido un punto focal en las complejas relaciones entre ambos países, especialmente durante períodos de tensiones políticas. Había planes y expectativas de una posible desinversión por parte de Venezuela, un movimiento que habría reestructurado su presencia en el sector petroquímico colombiano.

La razón principal detrás de este cambio de rumbo radica en la "vigencia" y el valor estratégico que han adquirido los fertilizantes en el mercado internacional. Factores como las interrupciones en las cadenas de suministro globales, los conflictos geopolíticos y la creciente demanda de alimentos han impulsado una revalorización de estos insumos agrícolas. Para Venezuela, mantener Monómeros significa preservar una pieza clave en la seguridad alimentaria regional y en su propia estrategia petroquímica, aprovechando la capacidad productiva de la planta colombiana.

Este anuncio tiene implicaciones significativas tanto para la economía colombiana como para las relaciones bilaterales. Monómeros es un proveedor crucial para el sector agrícola de Colombia, y su estabilidad bajo la dirección venezolana, ahora reafirmada, puede aportar certidumbre a los agricultores. Asimismo, la decisión subraya un posible giro estratégico de Venezuela hacia la consolidación de activos en sectores que considera vitales, en lugar de su venta, en un contexto de recomposición económica y diplomática en la región.