Salto en pozos, reservas y producción petrolera: cómo Rincón de Aranda transformó la ecuación de Pampa Energía
Pampa Energía invirtió más de u$s 1.500 millones en el desarrollo del bloque Rincón de Aranda en Vaca Muerta, logrando multiplicar su producción de crudo por 4,5 veces y
Pampa Energía ha consolidado una transformación estratégica significativa al destinar más de 1.500 millones de dólares al desarrollo del bloque Rincón de Aranda en Vaca Muerta, Argentina. Esta inversión sin precedentes en un único activo ha redefinido el perfil de la compañía, multiplicando su producción de crudo por 4,5 veces y fortaleciendo sus reservas probadas. De una década definida por la generación térmica y los contratos de gas, Pampa Energía emerge ahora como una petrolera integrada, capaz incluso de autoabastecer de gas a sus propias centrales eléctricas bajo el nuevo esquema del Mercado Eléctrico Mayorista.
El dinamismo de Rincón de Aranda es un testimonio de esta evolución. A finales de 2024, el bloque contaba con solo dos pozos activos, pero un año después, en diciembre de 2025, la cifra se había disparado a 28 pozos, promediando una producción de 17.100 barriles diarios. Este vertiginoso crecimiento impulsó la producción total de petróleo del grupo, y las reservas probadas de shale pasaron a representar el 69% del total de la compañía, evidenciando un claro enfoque en los recursos no convencionales.
La magnitud del giro estratégico se refleja en las cifras presentadas ante la Securities and Exchange Commission de Estados Unidos. Pampa Energía cerró 2025 con reservas probadas totales de 296 millones de barriles equivalentes, un incremento del 28% respecto a los 231 millones del año anterior. Rincón de Aranda fue el principal motor de este crecimiento, sumando 43,7 millones de barriles nuevos certificados por GaffneyCline, lo que representa un salto del 352% para el bloque. Junto con los 28 millones adicionales de Sierra Chata, las reservas probadas de shale crecieron un 54% hasta alcanzar los 204 millones de barriles equivalentes, extendiendo la vida útil de las reservas a 10,2 años.
La estrategia de Pampa se subraya con su asignación de capital. Durante 2025, la empresa destinó 1.039 millones de dólares a su segmento de petróleo y gas, casi el triple que el año anterior, con un 75% de esa inversión concentrada en Rincón de Aranda durante el cuarto trimestre. La compañía proyecta un plateau de producción de 45.000 barriles diarios para Rincón de Aranda para 2027. Este enfoque en el shale se complementa con la desinversión de bloques convencionales maduros como El Tordillo y La Tapera-Puesto Quiroga, optimizando su cartera para un crecimiento productivo y una mayor eficiencia operativa.