Productores agrícolas venezolanos demandan reorientación de ingresos petroleros para inversión en el campo
El presidente de Fedeagro ha propuesto una distribución más equitativa de los ingresos generados por las industrias petrolera y minera en Venezuela. La iniciativa busca e
El presidente de la Confederación de Asociaciones de Productores Agropecuarios de Venezuela (Fedeagro), Gerson Rojas, ha hecho un llamado enfático a reevaluar la política de asignación de recursos estatales. Su propuesta central radica en la necesidad de establecer una distribución más justa y estratégica de los ingresos generados por las robustas industrias petrolera y minera del país, con el fin de fortalecer el desarrollo del sector agrícola nacional.
Según Rojas, es imperativo diseñar un plan estructural que no solo reconozca la importancia de la producción de alimentos, sino que también canalice una porción significativa de las rentas provenientes de los hidrocarburos y la minería hacia inversiones concretas en el campo. Esto incluiría la mejora de infraestructuras, el acceso a tecnología, financiamiento y capacitación para los agricultores, pilares fundamentales para impulsar la soberanía alimentaria y reducir la dependencia de las importaciones.
La demanda del sector agrícola surge en un contexto donde las prioridades gubernamentales han favorecido históricamente la extracción de recursos energéticos y minerales. Los productores argumentan que un desarrollo integral del país requiere una diversificación económica real, donde la agricultura no sea vista como un sector secundario, sino como un motor vital para el empleo, la producción interna y la seguridad alimentaria de la población venezolana.
Esta reorientación de los ingresos energéticos y mineros hacia la producción agrícola no solo generaría un impacto positivo directo en la economía rural, sino que también sentaría las bases para una economía más resiliente y menos vulnerable a las fluctuaciones de los precios internacionales del petróleo. La visión de Fedeagro subraya la urgencia de construir un modelo de desarrollo sostenible que garantice el bienestar a largo plazo de todos los venezolanos, equilibrando la riqueza de su subsuelo con el potencial de su tierra fértil.