Precio del petróleo venezolano rozó los $86 en marzo de 2026

El precio del crudo venezolano Merey experimentó un significativo incremento en marzo de 2026, alcanzando casi los $86 por barril. Este repunte representó un alza del 64,

En un desarrollo significativo para el mercado petrolero, el precio del crudo venezolano Merey casi alcanzó los 86 dólares por barril durante marzo de 2026. Este incremento, que representa un notable alza del 64,2% —equivalente a más de 33 dólares adicionales— respecto al mes anterior, subraya la marcada volatilidad y sensibilidad del sector a los eventos geopolíticos internacionales.

La principal causa de esta escalada en la valoración del Merey, uno de los crudos pesados de referencia de Venezuela, fue el recrudecimiento del conflicto bélico en Irán, con la implicación directa de Estados Unidos e Israel. Las tensiones en el Medio Oriente, una región crucial para el suministro global de petróleo, generaron temores sobre posibles interrupciones en la producción y el transporte de crudo, impulsando al alza los precios en los mercados internacionales.

Para Venezuela, una nación cuya economía depende en gran medida de las exportaciones petroleras, este aumento en el precio del Merey podría traducirse en un alivio financiero potencial. Sin embargo, la capacidad de PDVSA, la estatal petrolera venezolana, para capitalizar plenamente estas ganancias se ve limitada por años de subinversión, sanciones internacionales y problemas operativos que han mermado drásticamente su capacidad de producción. A pesar de los precios favorables, el volumen de exportación sigue siendo un factor crítico para el ingreso total.

La situación en Irán y su impacto en el mercado global del petróleo resaltan la fragilidad del equilibrio entre la oferta y la demanda. Analistas del sector advierten que, si bien los precios elevados pueden beneficiar a algunos productores, la inestabilidad geopolítica persistente augura un panorama de alta incertidumbre y fluctuaciones continuas. La dependencia mundial del petróleo continúa haciendo que cualquier escalada de conflicto en regiones productoras tenga repercusiones inmediatas y significativas a nivel global.