Especial Shale24: RIGI Upstream impulsa 3 proyectos con inversiones superiores a US$ 12.900 millones

Tres grandes proyectos de exploración y producción de hidrocarburos no convencionales en Vaca Muerta, Argentina, liderados por Pampa Energía, Tecpetrol y Phoenix Global R

La industria energética argentina está experimentando un notable dinamismo gracias a la reciente formalización del segmento upstream (exploración y producción) de hidrocarburos dentro del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), implementado en febrero de este año. En respuesta a este marco regulatorio favorable, al menos tres grandes compañías han presentado solicitudes para adherir sus proyectos, comprometiendo inversiones que superan los US$ 12.900 millones, todas ellas centradas en el desarrollo de la formación de Vaca Muerta. Estas iniciativas buscan acelerar la producción y consolidar la posición del país en el podio de los productores de energía no convencional.

Pampa Energía ha sido una de las pioneras en capitalizar este nuevo régimen, con un plan ambicioso de inversión de US$ 4.500 millones para el yacimiento de shale oil de Rincón de Aranda. Este bloque de 240 km², adquirido de TotalEnergies a mediados de 2023, representa el mayor desembolso en un único activo en los 20 años de historia de la compañía. En 2025, Rincón de Aranda mostró un crecimiento interanual del 355%, pasando de producir menos de 1.000 barriles diarios a principios de año a 17.100 bbl/d al cierre, con un promedio anual de 9.500 bbl/d, muy superior a los 900 bbl/d de 2024. Tras una solicitud inicial en julio de 2025 por US$ 426 millones para infraestructura clave, Pampa presentó en marzo de 2026 una nueva solicitud más integral bajo el RIGI, abarcando tanto la infraestructura como la producción del bloque.

Por su parte, la petrolera del Grupo Techint, Tecpetrol, ha sido la segunda en formalizar una solicitud consolidada para adherir su proyecto Los Toldos II Este al RIGI. Este plan estratégico contempla una inversión de US$ 2.400 millones hasta 2028, con el objetivo de quintuplicar su producción actual de crudo. El proyecto, que replica el exitoso modelo arquitectónico de Fortín de Piedra pero enfocado en petróleo, prevé la perforación de aproximadamente 380 pozos para alcanzar una meta de 70.000 barriles diarios de petróleo, distribuidos en dos etapas de 35.000 bbl/d cada una.

Estos movimientos estratégicos por parte de Pampa Energía y Tecpetrol, junto con la solicitud de Phoenix Global Resources, subrayan la confianza del sector privado en el potencial de Vaca Muerta y en la estabilidad que ofrece el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones. La implementación de RIGI es crucial para atraer el capital necesario que permita el desarrollo a gran escala de los recursos no convencionales de Argentina, impulsando no solo la producción energética sino también la creación de empleo y el crecimiento económico en la región, proyectando al país como un jugador de peso en el mapa energético mundial.