Argentina: RIMI otorga beneficios fiscales a PYMES proveedoras de Vaca Muerta y el sector minero

Argentina ha reglamentado el Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI), mediante el Decreto 242/2026, ofreciendo importantes beneficios fiscales a micro, pequ

Argentina ha dado un paso significativo para fortalecer su cadena de valor industrial en los sectores energético y minero con la reglamentación del Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI). A través del Decreto 242/2026, publicado recientemente en el Boletín Oficial y firmado por el presidente Javier Milei, junto al jefe de Gabinete Manuel Adorni y el ministro de Economía Luis Caputo, se busca dinamizar la inversión productiva de micro, pequeñas y medianas empresas (PYMES). Este régimen, que operacionaliza la Ley 27.802 promulgada en marzo, llega como un instrumento clave para el ecosistema de proveedores de industrias estratégicas como el petróleo, el gas y la minería, que hasta ahora carecían de un correlato para la cadena PYMES frente al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) que comenzó a operar en 2024.

El RIMI establece un esquema escalonado de pisos de inversión, adaptado a la capacidad de cada tipo de empresa. Para microempresas, el umbral es de 150.000 dólares; para pequeñas, 600.000 dólares; para medianas Tramo 1, 3.500.000 dólares; y para medianas Tramo 2, hasta 9.000.000 de dólares. Los beneficios fiscales concretos incluyen la posibilidad de amortizar bienes muebles en solo dos cuotas anuales iguales, una ventaja significativa frente a los plazos ordinarios del impuesto a las Ganancias. Adicionalmente, se habilita la devolución anticipada del crédito fiscal de IVA generado por estas inversiones, aplicable a partir de transcurridos tres períodos fiscales mensuales, con un tope del 50% del cupo anual presupuestado.

Esta medida está diseñada para impactar directamente en segmentos vitales como los servicios de pozo, la fabricación de equipos, la metalmecánica y la logística, todos ellos vinculados estrechamente a Vaca Muerta y a los proyectos mineros en desarrollo. Un proveedor que necesite modernizar su maquinaria o ampliar sus instalaciones podrá deducir su inversión con una velocidad fiscal equivalente a la de un gran proyecto bajo el RIGI, siempre y cuando la inversión sea propia y no se superponga con activos ya incluidos en dicho régimen. Es fundamental aclarar que la incompatibilidad entre el RIMI y el RIGI se aplica a las mismas inversiones sobre los mismos activos, permitiendo que una empresa proveedora de un proyecto RIGI utilice el RIMI para su propio Capex sin restricciones.

La implementación del RIMI subraya el compromiso de Argentina con el desarrollo de su infraestructura energética y productiva, reconociendo el papel crucial de las PYMES en el fortalecimiento de las cadenas de suministro locales. Al ofrecer estos incentivos, el gobierno busca estimular la inversión, la modernización tecnológica y la creación de empleo en sectores de alto valor añadido. La Secretaría de Energía de Argentina dispone ahora de un plazo de 30 días para dictar las normas complementarias necesarias, lo que consolidará la operatividad plena de este régimen y su impacto en la economía nacional.