Consecomercio demanda claridad sobre el plan de racionamiento eléctrico en Venezuela

El Consejo Nacional del Comercio y los Servicios (Consecomercio) ha solicitado al gobierno venezolano la publicación detallada del plan de racionamiento eléctrico. Esta e

El Consejo Nacional del Comercio y los Servicios (Consecomercio) ha levantado su voz para demandar al gobierno venezolano la divulgación inmediata y detallada del cronograma de racionamiento eléctrico. La principal organización gremial que agrupa a miles de empresas del sector comercial y de servicios en el país enfatiza la urgencia de conocer los días y las horas específicas en que se aplicarán los cortes de energía, con el fin de mitigar los severos impactos en la actividad económica.

Según Consecomercio, la publicación de esta información es crucial para que el sector productivo pueda implementar una planificación efectiva. Las empresas, desde pequeños comercios hasta grandes proveedores de servicios, necesitan anticipar las interrupciones para ajustar sus operaciones, gestionar inventarios, programar turnos de trabajo y, en última instancia, minimizar las afectaciones a la producción y la atención al público. La transparencia en este aspecto es vital para mantener la cadena de suministro y asegurar la disponibilidad de bienes y servicios esenciales que demanda la población venezolana.

Venezuela ha enfrentado una prolongada crisis eléctrica durante más de una década, caracterizada por fallas recurrentes, fluctuaciones de voltaje y racionamientos programados y no programados. Esta situación ha impactado severamente la productividad nacional, la inversión y la calidad de vida de los ciudadanos. La falta de mantenimiento, la infraestructura deteriorada y la disminución de la capacidad de generación son factores recurrentes señalados por expertos y la sociedad civil como las causas subyacentes de la inestabilidad del sistema eléctrico nacional, operado por la Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec).

La exigencia de Consecomercio no solo resalta la necesidad de información para la operativa empresarial, sino que también subraya la profunda interconexión entre la estabilidad energética y la economía del país. Un sector comercial y de servicios informado y capaz de adaptarse puede mitigar en parte el impacto de las deficiencias del sistema eléctrico, aunque la solución definitiva radica en una política energética integral que garantice un suministro constante y confiable para todos los venezolanos. La transparencia en la gestión de la crisis eléctrica es un paso fundamental para generar confianza y permitir la resiliencia del tejido productivo.