JP Morgan Alerta: La Destrucción de la Demanda de Crudo ya Comenzó y los Modelos no la Capturan Completamente
JP Morgan Global Markets Strategy ha señalado que la destrucción de la demanda global de petróleo ya está en curso, pero que los modelos financieros estándar la están sub
JP Morgan ha lanzado una advertencia contundente sobre el futuro de la demanda global de petróleo, afirmando que la destrucción de esta demanda ya se ha iniciado y, crucialmente, que los modelos financieros actuales no están logrando medirla en su totalidad. En un reciente "Oil Flash Note", el equipo de Global Markets Strategy del banco rompe con la cautela habitual en sus pronósticos, titulando su análisis con la certeza de un proceso ya en marcha, lo que subraya la seriedad de su hallazgo.
El argumento central del banco reside en la distinción entre dos mecanismos de destrucción de la demanda. El primero, el más conocido y modelado, se refiere a la respuesta elástica de los consumidores a un aumento significativo en el precio del crudo. El segundo, y según JP Morgan el más subestimado, surge de la ausencia física de insumos y productos derivados, independientemente del precio que los compradores estén dispuestos a pagar. Esta segunda forma de destrucción, documentada exhaustivamente por el banco en Asia mediante un análisis empresa por empresa, ya está afectando las cadenas de suministro desde mediados de marzo.
Según los cálculos de JP Morgan, la elasticidad precio a corto plazo de la demanda global de petróleo es de aproximadamente -0,024. Esto implica que un incremento cercano al 40% sobre los precios máximos de los últimos doce meses solo reduciría el consumo total en un 1%, lo que se traduciría en una disminución de alrededor de un millón de barriles diarios (mb/d) en la demanda global para abril si el Brent promediara los 100 dólares. Sin embargo, el banco enfatiza que esta cifra representa el ajuste mínimo proyectado por los modelos estándar y no considera factores adicionales como las cancelaciones de vuelos en Medio Oriente ni, lo que es más importante, la escasez física directa de productos refinados en mercados clave como Asia.
La implicación es clara: los modelos tradicionales miden la respuesta al precio, pero son incapaces de cuantificar el impacto cuando simplemente no hay producto disponible en el muelle. JP Morgan subraya que la variación por tipo de producto es material, señalando, por ejemplo, que la nafta es la más elástica. En consecuencia, la verdadera magnitud de la destrucción de la demanda podría superar considerablemente las proyecciones actuales, generando un escenario de mercado más volátil y complejo de lo que anticipan los análisis convencionales.