Intensificación de fallas eléctricas sume a Cumanacoa en la incertidumbre ante el silencio de Corpoelec

Residentes de Cumanacoa, estado Sucre, han reportado una drástica intensificación de las fallas en el suministro eléctrico, con cortes de luz y bajones de voltaje cada ve

Los habitantes de Cumanacoa, una localidad clave en el municipio Montes del estado Sucre, han levantado su voz en una denuncia pública ante la agudización crítica de las interrupciones en el servicio eléctrico. En los últimos días, la normalidad de sus rutinas se ha visto severamente comprometida por una escalada de "bajones" o fluctuaciones de voltaje y prolongados cortes de luz, fenómenos que han convertido la vida diaria en un desafío constante. La persistencia de estas fallas subraya una problemática recurrente que, lejos de mejorar, parece recrudecerse en esta región oriental de Venezuela.

La intermitencia del servicio no solo trastoca las actividades cotidianas, sino que también acarrea consecuencias económicas y materiales para los residentes. La exposición constante a variaciones de voltaje amenaza con dañar electrodomésticos y equipos sensibles, generando pérdidas económicas para los hogares y pequeños negocios. La falta de un suministro estable afecta desde la conservación de alimentos hasta la posibilidad de trabajar o estudiar de forma remota, profundizando el malestar y la frustración en la comunidad. La ausencia de comunicación por parte de Corpoelec, la corporación eléctrica nacional, agrava la situación al dejar a los usuarios sin información ni perspectivas de solución.

Esta crisis energética en Cumanacoa no es un hecho aislado, sino un reflejo de la compleja y deteriorada infraestructura eléctrica que afecta a amplias zonas de Venezuela. El sistema eléctrico nacional, históricamente robusto, ha sufrido años de desinversión, falta de mantenimiento preventivo y correctivo, y una gestión ineficiente que ha mermado significativamente su capacidad operativa. Las fallas recurrentes en plantas de generación, líneas de transmisión y subestaciones se traducen en la inestabilidad que ahora padece Cumanacoa y otras localidades del país, evidenciando un problema estructural que requiere atención urgente.

Ante este panorama, los residentes de Cumanacoa exigen una respuesta inmediata y efectiva por parte de las autoridades y de Corpoelec. La calamidad de vivir sin un servicio eléctrico confiable pone de manifiesto la urgencia de implementar medidas que garanticen la estabilidad del suministro, esencial para el desarrollo social y económico de la región. El silencio de la empresa estatal, lejos de apaciguar, intensifica el clamor de una población que busca soluciones a una problemática que deteriora su calidad de vida y agudiza la incertidumbre sobre el futuro de los servicios públicos esenciales en Venezuela.