PyMEs Argentinas Accederán a Incentivos Fiscales para Inversiones en Eficiencia Energética sin Monto Mínimo
La Secretaría de Energía de Argentina ha aprobado un listado de bienes de alta eficiencia energética que permitirá a las Pequeñas y Medianas Empresas (PyMEs) acceder a lo
El Gobierno argentino, a través de la Secretaría de Energía del Ministerio de Economía, ha dado luz verde a un listado de bienes de alta eficiencia energética que permitirá a las Pequeñas y Medianas Empresas (PyMEs) acceder a importantes beneficios fiscales. Esta medida, establecida mediante la Resolución SE N° 311/2026, habilita la aplicación del Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI), creado por la Ley N° 27.802, sin un monto mínimo de inversión para este tipo de equipamiento.
La iniciativa busca incentivar la modernización tecnológica en el sector productivo con el fin de optimizar, recuperar o reducir el consumo energético. Con esta aprobación, se completa la reglamentación de las inversiones energéticas del régimen, que ya contemplaba beneficios para bienes destinados a la generación, almacenamiento y transporte de energía eléctrica proveniente de fuentes renovables, reforzando así el compromiso con una transición energética.
Las PyMEs que realicen inversiones en equipos de eficiencia energética durante los dos primeros años de vigencia del régimen podrán gozar de amortización acelerada en el Impuesto a las Ganancias y la devolución de créditos fiscales del Impuesto al Valor Agregado (IVA). Es crucial destacar que, a diferencia de otras categorías, la ley no exige un monto mínimo de inversión para los bienes de alta eficiencia energética, facilitando su adopción por parte de empresas de menor escala.
El listado de bienes elegibles se ha concentrado en aquellos componentes con mayor incidencia en el consumo energético de una planta productiva. Entre ellos, destacan los motores eléctricos, que representan entre el 60% y el 70% del consumo total de electricidad, y los sistemas de aire comprimido, responsables de entre el 15% y el 25% de la energía utilizada. También se incluyen sistemas de bombeo y ventilación, donde la regulación electrónica de velocidad puede generar ahorros de entre el 20% y el 50%, además de sistemas térmicos, de frío, de medición y de control.
Para acceder a estos beneficios, los bienes adquiridos deberán cumplir con criterios técnicos de eficiencia, los cuales serán acreditados mediante una declaración jurada técnica. Aquellas inversiones no incluidas específicamente en el listado, como proyectos de recuperación de calor o reingeniería de procesos, podrán justificar su elegibilidad a través de un informe elaborado por un profesional idóneo que demuestre una cuantificable reducción del consumo energético.
Esta política representa una valiosa oportunidad para el sector productivo argentino, impulsando la adopción de tecnologías más limpias y eficientes. Al reducir el consumo energético, las empresas no solo disminuirán sus costos operativos, sino que también contribuirán a los objetivos nacionales de sustentabilidad y a la reducción de la huella de carbono, marcando un paso adelante en la transición energética del país.