Jorge Foglietta: Vaca Muerta podría generar hasta 9 millones de toneladas anuales de etano
Jorge Foglietta, presidente de J.H. Foglietta Consulting, afirmó que Vaca Muerta tiene el potencial para producir entre 6 y 9 millones de toneladas anuales de etano, prop
Jorge Foglietta, presidente de J.H. Foglietta Consulting, ha puesto de manifiesto el extraordinario potencial de Vaca Muerta en Argentina, indicando que este yacimiento podría producir anualmente entre 6 y 9 millones de toneladas de etano. Esta revelación, realizada durante la 4ª Jornada de Gas Natural y Gas Natural Licuado (GNL) 2026 en Buenos Aires, subraya la riqueza de los líquidos asociados al gas del megayacimiento no convencional.
El especialista detalló que el gas de Vaca Muerta posee una notable concentración de líquidos, alcanzando hasta 8 galones por cada mil pies cúbicos (GPM), superando con creces el umbral de 3 GPM que la industria considera un gas "rico". Incluso, Foglietta mencionó análisis de muestras con hasta 10 GPM, conteniendo un 14% de etano y un 11% de propano. Con base en estas cifras, estimó que el subsuelo de Vaca Muerta alberga aproximadamente 605 millones de toneladas de etano, de las cuales 463 millones de toneladas serían recuperables con eficiencias modernas.
Foglietta propuso una estrategia dual para este recurso: reservar una porción para potenciar la industria petroquímica nacional y exportar el excedente. Sugirió que el 20% de la producción anual, unos 1,8 millones de toneladas, sería suficiente para abastecer una planta de etileno con una capacidad cercana a 1,4 millones de toneladas anuales. Este tipo de proyectos, sin embargo, requieren inversiones significativas y plazos extendidos, estimando alrededor de siete años para que una planta de etileno entre en producción desde la decisión final de inversión (FID).
Para el 80% restante de la producción de etano, la visión es clara: la exportación. El presidente de J.H. Foglietta Consulting tomó como referencia el modelo estadounidense, donde la exportación de etano se expandió paralelamente al desarrollo del Marcellus Shale y al crecimiento de la flota de buques especializados. Proyectos como Argentina LNG, según sus propias estimaciones, podrían contribuir significativamente a estos volúmenes, sumando alrededor de 2,4 millones de toneladas de etano y 2 millones de toneladas de propano anuales, además del GNL.
Una de las advertencias más apremiantes de Foglietta fue la necesidad crítica de expandir la infraestructura. El especialista enfatizó que, sin nuevas inversiones en plantas de procesamiento criogénico, facilidades de fraccionamiento y ductos de transporte, la enorme riqueza de líquidos del gas de Vaca Muerta podría convertirse en un cuello de botella. Esta limitación no solo impediría maximizar la producción de etano y otros líquidos, sino que también podría frenar tanto la extracción de gas natural como la producción de petróleo crudo en el yacimiento.
En síntesis, Vaca Muerta se posiciona como una fuente estratégica de etano a escala global, con implicaciones significativas para la diversificación de la matriz energética y productiva de Argentina. Sin embargo, para materializar este potencial, el país se enfrenta al desafío impostergable de desarrollar la infraestructura necesaria y definir una política energética que equilibre la oferta para el mercado interno con las oportunidades de exportación, asegurando así la capitalización de este valioso recurso.