El Pentágono busca un acuerdo histórico de 75 años para romper el monopolio chino de tierras raras

El Ejército de Estados Unidos ha iniciado un acuerdo estratégico con REalloys para asegurar el suministro nacional de tierras raras pesadas, cruciales para diversas indus

El Departamento de Defensa de Estados Unidos, a través del Ejército, está impulsando un acuerdo sin precedentes para garantizar el suministro interno de tierras raras pesadas, componentes vitales para múltiples tecnologías avanzadas. Esta iniciativa busca contrarrestar la prolongada hegemonía de China en el mercado global de estos minerales estratégicos, fundamentales para la seguridad nacional y la autonomía industrial estadounidense.

En un movimiento estratégico, la compañía REalloys (NASDAQ: ALOY) ha firmado un memorándum de entendimiento no vinculante con el Ejército de EE. UU., que podría posicionarla como un actor clave en la cadena de suministro militar. Este preacuerdo sienta las bases para una colaboración a largo plazo, subrayando la urgencia de Washington por diversificar y asegurar sus fuentes de materias primas críticas.

Los términos del acuerdo son extraordinarios: proponen un arrendamiento operativo de 75 años sobre aproximadamente 200 acres en el Depósito del Ejército de Tooele, en Utah. En este sitio, REalloys construiría y operaría una instalación dedicada al procesamiento de disprosio y terbio, dos metales pesados de tierras raras cuya producción y procesamiento han sido monopolizados por China durante décadas.

La importancia de estos minerales va más allá de las aplicaciones militares. Las tierras raras son indispensables en la fabricación de tecnologías de energía limpia, como turbinas eólicas, vehículos eléctricos y sistemas de almacenamiento de energía, así como en electrónica de consumo y equipos médicos. La seguridad de su suministro es, por tanto, una preocupación económica y geopolítica que afecta directamente la capacidad industrial y la transición energética de una nación.

Al invertir en la capacidad de procesamiento nacional de disprosio y terbio, Estados Unidos no solo busca reducir su vulnerabilidad ante interrupciones en la cadena de suministro, sino también fomentar la innovación y el desarrollo tecnológico interno. Este acuerdo de larga duración refleja un cambio de paradigma en la estrategia estadounidense para asegurar el acceso a recursos críticos, sentando un precedente para futuras inversiones en el sector minero de minerales estratégicos.