Drax revela planes para centro de datos de IA de £20 mil millones en planta de biomasa del Reino Unido

La empresa energética británica Drax ha anunciado una inversión de 20 mil millones de libras esterlinas para construir un centro de datos de inteligencia artificial en su

Drax, la destacada empresa energética con sede en el Reino Unido, ha presentado ambiciosos planes para una inversión multimillonaria destinada a la construcción de un centro de datos de inteligencia artificial (IA) de gran escala. El proyecto, valuado en 20 mil millones de libras esterlinas, se ubicará en el emplazamiento de su planta de energía de biomasa en North Yorkshire, marcando un hito en la convergencia entre la generación de energía renovable y la creciente demanda de infraestructura digital.

La planta de North Yorkshire de Drax es conocida por su uso de biomasa como combustible principal, utilizando predominantemente pellets de madera, y en menor medida, paja y pellets de girasol para generar electricidad. La iniciativa contempla aprovechar la capacidad energética excedente de esta instalación para alimentar el nuevo centro de datos. Esta estrategia busca optimizar el uso de recursos existentes y responder a la voraz necesidad de energía de las operaciones de IA.

Para llevar a cabo este proyecto, Drax ha establecido una asociación estratégica con Radiant, una empresa especializada en infraestructura de IA. La colaboración apunta a construir un centro de datos cuya capacidad total se prevé que supere un gigavatio (GW), con una fase inicial que entregaría hasta 100 megavatios (MW). Esta escala posicionaría al centro como uno de los más grandes alimentados por energía renovable en la región.

La expansión de la inteligencia artificial a nivel global ha generado una presión significativa sobre las redes eléctricas y las fuentes de energía. Los centros de datos de IA son extremadamente intensivos en energía, requiriendo vastas cantidades de electricidad no solo para operar los servidores, sino también para sistemas de refrigeración. La propuesta de Drax subraya una tendencia creciente en el sector energético: la búsqueda de soluciones sostenibles y eficientes para suplir esta demanda sin comprometer los objetivos de descarbonización.

Este desarrollo es un claro indicador de cómo el sector energético está adaptándose a nuevas demandas tecnológicas. Al integrar la generación de energía de biomasa con un centro de datos, Drax no solo diversifica su modelo de negocio, sino que también establece un precedente para la co-localización de infraestructuras críticas. Representa un paso hacia la creación de ecosistemas energéticos más resilientes y autosuficientes, donde la energía renovable puede ser consumida directamente en el punto de generación por grandes consumidores de electricidad.

A largo plazo, el éxito de este proyecto podría impulsar a otras empresas energéticas a explorar modelos similares, especialmente aquellas con plantas de energía renovable que puedan generar un excedente. La biomasa, aunque con sus propios debates sobre sostenibilidad, ofrece una fuente de energía despachable, lo que la hace atractiva para alimentar operaciones con alta demanda y cargas base estables como los centros de datos. Este enfoque podría ser replicable en otras regiones con capacidad de generación renovable y necesidad de infraestructura digital.