La AIE advierte que la escasez global de gas podría persistir hasta 2027

La Agencia Internacional de Energía (AIE) ha alertado que el mercado global de gas natural podría permanecer ajustado hasta bien entrado 2027. Esta previsión se basa en l

La Agencia Internacional de Energía (AIE) ha emitido una contundente advertencia sobre el futuro del mercado global de gas natural, señalando que la actual escasez podría extenderse mucho más allá de lo esperado, potencialmente hasta bien entrado el año 2027. Este pronóstico sombrío se produce en un momento crítico, con Europa preparándose para la temporada de calefacción con los niveles de almacenamiento de gas más bajos en más de una década, lo que intensifica la preocupación por la seguridad energética.

A pesar de los esfuerzos recientes para fortalecer la interconectividad de los mercados regionales de gas a través de un mayor comercio al contado y un incremento en el número de cargamentos de gas natural licuado (GNL) con destino flexible, la situación global sigue siendo precaria. La AIE destaca que estos avances no han sido suficientes para contrarrestar las presiones acumuladas.

Un factor determinante en esta persistente fragilidad ha sido la crisis en el Estrecho de Ormuz, que ha tenido un efecto severo y directo tanto en los mercados de gas europeos como asiáticos. Este cuello de botella geográfico, vital para el transporte de energía, ha exacerbado las tensiones existentes, limitando la fluidez del suministro y elevando la incertidumbre en un sector ya volátil.

El informe de la AIE, titulado 'Global Gas Security…' (aunque el título completo no se proporciona en el extracto, se puede hacer referencia genéricamente), subraya que la dependencia de ciertas rutas críticas de transporte y la limitada capacidad de reacción ante interrupciones geopolíticas o incidentes puntuales, dejan al mercado de gas vulnerable a choques externos.

Esta vulnerabilidad se traduce en precios más altos y una mayor presión sobre la planificación energética a largo plazo para las naciones consumidoras. La prolongación de esta coyuntura de escasez hasta 2027 plantea serios desafíos para la estabilidad económica y la transición energética.

Los formuladores de políticas y los actores de la industria deberán prepararse para un escenario de mercado ajustado y volátil por un periodo considerable, obligando a los países a reevaluar sus estrategias de suministro y a buscar alternativas más resilientes.