La seguridad en el almacenamiento energético: un desafío crucial para la expansión renovable
La creciente adopción de energías renovables y la electrificación impulsa la relevancia del almacenamiento energético en baterías, lo que plantea la imperante necesidad d
La expansión global de las energías renovables y la electrificación progresiva de diversas actividades están catapultando la importancia del almacenamiento energético. Las baterías, capaces de almacenar electricidad para su uso diferido, son componentes esenciales en instalaciones residenciales, industriales y sistemas eléctricos, cuyo crecimiento exige una atención prioritaria: el desarrollo de criterios de seguridad acordes con la complejidad y características inherentes a estas tecnologías.
Actualmente, la seguridad en el almacenamiento no puede recaer en la improvisación de cada fabricante, operador o equipo de emergencia. Se hace imperativo establecer criterios comunes, asegurar la accesibilidad a la información relevante y definir claramente las responsabilidades. Sin estos elementos, el sector enfrenta un riesgo latente que podría comprometer la viabilidad y la confianza en estas soluciones energéticas del futuro.
En países como Argentina, existen marcos normativos generales que abordan aspectos del problema. La Ley 19.587 de Higiene y Seguridad en el Trabajo y su Decreto Reglamentario 351/79 contemplan la protección contra incendios en el ámbito laboral. Adicionalmente, la Ley 24.051 regula la gestión de residuos peligrosos, y la Resolución 16/2025 de la Secretaría de Industria y Comercio establece requisitos de calidad y seguridad para ciertos equipos eléctricos comerciales.
Sin embargo, estas disposiciones, aunque cumplen funciones específicas, resultan insuficientes para abordar la cadena integral de riesgos que presenta un sistema de almacenamiento energético. Esta cadena abarca desde el diseño y la instalación hasta la detección de fallas, la intervención de equipos de emergencia y el tratamiento de los residuos post-operación. No basta con evaluar la seguridad de una celda individual; es crucial comprender cómo la propagación de una falla en sistemas complejos de módulos y equipos puede afectar al conjunto de la instalación.
Estándares Internacionales como Guía
Frente a esta complejidad, existen referencias internacionales que pueden orientar el desarrollo de criterios técnicos robustos. La norma IEC 62619, por ejemplo, establece requisitos y ensayos de seguridad para baterías de litio en aplicaciones industriales estacionarias, mientras que la IEC 63056 se enfoca en baterías para sistemas de almacenamiento eléctrico. Para las instalaciones, la NFPA 855 aborda la mitigación de riesgos en sistemas estacionarios de almacenamiento de energía, y el método de ensayo UL 9540A permite evaluar la propagación de incendios por fuga térmica en sistemas de baterías.
En resumen, la seguridad del almacenamiento energético no es un anexo opcional, sino un pilar fundamental para su desarrollo sostenible. La adopción de un enfoque holístico, basado en estándares internacionales y adaptado a las realidades locales, es esencial para garantizar que la expansión de las renovables y la electrificación se realicen de manera segura y confiable, mitigando los riesgos para las personas y el medio ambiente.