El Gobierno de Milei ejecutará fallo de la Corte y construirá canal aliviador para Vaca Muerta en presa Portezuelo Grande
El gobierno argentino, liderado por Javier Milei, se ha comprometido a cumplir un fallo de la Corte Suprema de 2009, procediendo con la construcción de un canal aliviador
El Gobierno argentino, bajo la administración de Javier Milei, ha reafirmado su compromiso de acatar un fallo de la Corte Suprema de Justicia emitido en 2009. Este lunes se anunció que se procederá con la construcción de un crucial canal aliviador para la megaformación de Vaca Muerta, vinculado directamente a la presa Portezuelo Grande sobre el río Neuquén. Esta decisión busca fortalecer la infraestructura y la seguridad operativa en una zona vital para la producción energética del país.
El ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo, y el gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, sellaron el acuerdo que da luz verde a esta obra pendiente por más de una década. El fallo original de la Corte Suprema obligó al Estado Nacional a implementar medidas para reforzar la seguridad de la presa Portezuelo Grande, cuya estabilidad es fundamental no solo para el manejo hídrico de la región, sino también por su proximidad a una de las reservas de hidrocarburos no convencionales más grandes del mundo.
El proyecto del canal aliviador cobra especial relevancia para el desarrollo y la explotación sostenible de Vaca Muerta. Si bien la presa tiene una función hídrica, la infraestructura circundante y la gestión del Neuquén son clave para la logística y la seguridad de las operaciones en los yacimientos petroleros y gasíferos de la formación. La construcción de esta infraestructura complementaria es indispensable para mitigar riesgos, asegurar el flujo operativo y potenciar la capacidad productiva de la región.
Esta inversión en infraestructura energética subraya la determinación del gobierno de optimizar el aprovechamiento de Vaca Muerta, considerándola un motor fundamental para la economía argentina. Al garantizar una mayor seguridad y eficiencia en el entorno operativo de la presa y sus afluentes, se sientan bases más sólidas para futuras inversiones y para el incremento sostenido de la producción de petróleo y gas, con el objetivo de asegurar el abastecimiento interno y generar excedentes exportables.
La concreción de esta obra, aunque tardía, representa un paso estratégico para la provincia de Neuquén y para el sector energético nacional. Más allá del cumplimiento de una obligación judicial, la construcción del canal aliviador es vista como una medida que contribuirá a la estabilidad operativa y al desarrollo continuo de Vaca Muerta, consolidando su posición como pilar energético de Argentina en el concierto regional e internacional.