TotalEnergies proyecta ahora que la demanda de petróleo alcanzará su pico entre 2035 y 2040

TotalEnergies ha adelantado su pronóstico sobre el pico de la demanda mundial de petróleo, situándolo ahora entre 2035 y 2040, en lugar de su proyección anterior de 2040.

TotalEnergies, uno de los gigantes energéticos globales, ha ajustado sus previsiones sobre el futuro de la demanda de petróleo, adelantando el pico a un período comprendido entre 2035 y 2040. Esta nueva proyección representa un cambio significativo respecto a su análisis de 2025, cuando la empresa sostenía que la demanda seguiría en ascenso hasta el año 2040.

El anuncio, realizado como parte de su informe anual de perspectivas energéticas, subraya que la demanda de productos petroleros experimentará una meseta a lo largo de la década de 2030, para luego iniciar una lenta pero constante disminución. Este replanteamiento estratégico refleja una evaluación más dinámica de los factores que influyen en el mercado global.

Aurélien Hamelle, director de sostenibilidad de TotalEnergies, destacó en declaraciones a la prensa que la rapidez con la que la demanda de crudo podría descender está intrínsecamente ligada al aumento continuo de las ventas de vehículos eléctricos (VE). La adopción masiva de estas tecnologías limpias se posiciona como un catalizador fundamental para la aceleración de la transición energética a nivel mundial.

Asimismo, el informe de TotalEnergies considera que el conflicto en Irán podría ser otro factor que impulse una aceleración de la transición energética. Las tensiones geopolíticas, al generar incertidumbre en los mercados de hidrocarburos, tienden a incentivar la búsqueda y el desarrollo de fuentes de energía alternativas y más estables.

Este ajuste en las proyecciones de TotalEnergies tiene implicaciones importantes para la industria petrolera global, especialmente para los países productores y las empresas con grandes inversiones en exploración y producción de hidrocarburos. La visión de un pico de demanda más cercano podría influir en las estrategias de inversión a largo plazo, favoreciendo el desarrollo de energías renovables y la descarbonización.

La señal emitida por una de las mayores empresas energéticas del mundo refuerza la narrativa de una transición energética ineludible. Si bien el petróleo seguirá siendo una fuente vital de energía durante décadas, la presión por diversificar la matriz energética y reducir la dependencia de los combustibles fósiles se intensifica, marcando un camino hacia un futuro energético más sostenible y menos volátil.