Producción venezolana de lubricantes proyecta un crecimiento del 17,9%, cubriendo más del 60% de la demanda nacional

La industria venezolana de lubricantes proyecta un notable crecimiento del 17,9% en su producción, lo que le permitiría satisfacer más del 60% de la demanda interna. Esta

La industria venezolana de lubricantes proyecta un significativo aumento en su producción, con una estimación de crecimiento del 17,9%, lo que le permitiría cubrir más del 60% de la demanda interna. Esta noticia resalta la reactivación y el potencial de autosuficiencia en un sector clave derivado del petróleo.

Estas alentadoras proyecciones fueron dadas a conocer por Orlando Camacho, presidente de la Federación de Cámaras y Asociaciones de Artesanos, Micros, Pequeñas y Medianas Industrias y Empresas de Venezuela (Fedeindustria). El anuncio se realizó durante el II Congreso Internacional de Lubricantes, un evento que reúne a actores relevantes de la cadena de valor de este mercado.

El crecimiento en la producción de lubricantes tiene una relación directa con el sector energético, ya que estos productos son derivados del petróleo y son esenciales para el funcionamiento de la maquinaria en industrias como la extracción de hidrocarburos, refinerías, transporte y generación eléctrica. Este avance sugiere una mayor actividad en la cadena de valor petroquímica y un impulso a la diversificación industrial.

Para la economía venezolana, este incremento representa un paso hacia la reducción de importaciones y el fortalecimiento de la capacidad productiva nacional. La expansión de la industria de lubricantes no solo genera valor agregado y empleos, sino que también contribuye a la sostenibilidad operativa de diversos sectores, desde el automotriz hasta el industrial y agrícola.

Las estimaciones de Fedeindustria reflejan un optimismo cauteloso sobre la capacidad de la industria local para satisfacer las necesidades del mercado. Este desarrollo subraya la importancia de invertir en la producción nacional y de aprovechar los recursos y la infraestructura existentes para consolidar la independencia productiva en bienes estratégicos como los lubricantes.