IRENA eleva meta de energías renovables a 18.4 TW para 2035 ante el aumento de la demanda energética

La Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA) ha incrementado su objetivo de capacidad renovable a 18.4 teravatios (TW) para 2035, una cifra superior a la meta

La Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA) ha revisado al alza sus proyecciones de capacidad energética renovable, estimando la necesidad de alcanzar 18.4 teravatios (TW) para el año 2035. Esta nueva meta refleja una preocupación creciente por el rápido incremento de la demanda global de energía, que supera las expectativas previas, y podría comprometer el cumplimiento de los objetivos climáticos mundiales.

Francesco La Camera, Director General de IRENA, señaló al margen de la Semana Internacional de la Energía de Singapur que, aunque el mundo se acerca a la meta de 11.2 TW de capacidad renovable para 2030, establecida durante la COP28, esta cifra podría no ser suficiente. La Camera enfatizó que el ritmo actual de expansión renovable, a pesar de ser significativo, es insuficiente para contrarrestar el acelerado crecimiento del consumo energético global.

El objetivo de triplicar la capacidad renovable para 2030, acordado en la COP28, implicaba alcanzar 11.2 TW. Sin embargo, las últimas evaluaciones de IRENA sugieren que, incluso si se cumple este ambicioso objetivo a corto plazo, la trayectoria de la demanda energética global exigirá una expansión aún mayor en la década siguiente. La urgencia radica en la necesidad de descarbonizar el sistema eléctrico mientras se abastece un consumo en constante ascenso.

Este ajuste en las metas plantea un desafío significativo para los países y las empresas del sector energético. No solo exige una inversión masiva y acelerada en proyectos de energía solar, eólica, hidroeléctrica y otras fuentes renovables, sino también una modernización y expansión de la infraestructura de transmisión y distribución. La integración de volúmenes tan grandes de energía variable será crucial para mantener la estabilidad de la red.

La revisión de IRENA subraya la imperiosa necesidad de intensificar los esfuerzos globales en la transición energética. La comunidad internacional y los gobiernos deben implementar políticas más audaces, mecanismos de financiación innovadores y colaboraciones público-privadas para acelerar la adopción de renovables y asegurar que el crecimiento económico no se traduzca en un aumento desproporcionado de las emisiones de gases de efecto invernadero, consolidando así un futuro energético más sostenible.