Jubilados de PDVSA exigen pago de 705 millones de dólares de su fondo de pensiones

Ex-trabajadores de Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA) demandan la liquidación de 705 millones de dólares en dividendos de su fondo de pensiones, generados en 2016, que b

Jubilados y sobrevivientes de Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA) han vuelto a levantar su voz para exigir el pago de 705 millones de dólares de su fondo de pensiones. Esta demanda central busca la liquidación de los dividendos generados en 2016, un recurso crucial para unos 45.000 extrabajadores del sector petrolero venezolano.

La cifra millonaria corresponde a ganancias acumuladas que, según los extrabajadores, deberían haberse distribuido hace años. La situación no solo afecta a los jubilados directos de la petrolera estatal, sino también a un número significativo de sobrevivientes que dependen de estos beneficios previsionales para su subsistencia diaria en un contexto económico complejo.

Más allá del pago inmediato de los dividendos de 2016, los demandantes también han solicitado formalmente la realización de auditorías exhaustivas. Estas revisiones contables abarcarían las ganancias generadas por el fondo de pensiones entre los años 2017 y 2025, buscando transparencia y claridad sobre la gestión y el destino de los recursos durante este período.

Esta recurrente exigencia pone de manifiesto las profundas dificultades financieras que ha enfrentado PDVSA y, por extensión, el sector energético venezolano en la última década. La incapacidad o renuencia a cumplir con estas obligaciones previsionales no solo deteriora la calidad de vida de miles de extrabajadores, sino que también subraya la fragilidad institucional y operativa de la empresa estatal, pilar de la economía nacional.

La situación de los jubilados de PDVSA es un reflejo de las complejas tensiones laborales y financieras que atraviesa el país, especialmente en su industria más vital. La resolución de este conflicto es fundamental no solo para los extrabajadores, sino también para recuperar la confianza en las estructuras de previsión social y en la capacidad del Estado para honrar sus compromisos a largo plazo con la fuerza laboral de su principal industria.

La persistencia de estas demandas subraya la urgencia de una solución que garantice los derechos de los jubilados. Mientras los extrabajadores continúan su lucha, la atención se centra en la respuesta que ofrecerán las autoridades de PDVSA y del gobierno venezolano para solventar esta deuda histórica y asegurar la transparencia en la administración de los fondos de pensiones.