El auge de las renovables lleva la energía a gas de Australia a mínimos de un cuarto de siglo

La generación de energía a gas en Australia alcanzó su nivel más bajo para un tercer trimestre desde el año 2000, impulsada por una producción récord de energías renovabl

La generación eléctrica a partir de gas natural en Australia ha alcanzado su nivel más bajo para un tercer trimestre desde el año 2000, según reveló el Operador del Mercado Energético Australiano (AEMO) en su informe Quarterly Energy Dynamics (QED) más reciente. Este hito se atribuye principalmente a la producción récord de energía renovable y a un notable incremento en la capacidad de almacenamiento con baterías a escala de red.

El reporte de AEMO destaca cómo el creciente despliegue de fuentes como la solar y la eólica, combinado con la flexibilidad que ofrecen las baterías, está reconfigurando rápidamente el panorama energético australiano. Esta tendencia posiciona a las energías limpias como pilares fundamentales en la matriz energética del país, desplazando progresivamente a los combustibles fósiles en la generación eléctrica.

A pesar de la disminución en la dependencia del gas, la demanda de electricidad en Australia registró un aumento del 1.3% durante el trimestre de invierno (julio-septiembre). Este incremento se produjo incluso con menores requisitos de calefacción, evidenciando un patrón de crecimiento impulsado por la electrificación continua de diversos sectores, una mayor demanda industrial y el consumo creciente de los centros de datos.

La electrificación, que incluye desde el transporte hasta los procesos industriales, está ejerciendo una presión al alza sobre el consumo total de electricidad. Paralelamente, el auge de la economía digital y la expansión de los centros de datos, que son grandes consumidores de energía, contribuyen significativamente a esta tendencia.

Este escenario subraya una dualidad interesante en el mercado energético australiano: mientras las fuentes renovables ganan terreno y desplazan a la generación a gas, la demanda general de electricidad sigue en aumento debido a la modernización y digitalización del país. La capacidad de las baterías, en este contexto, se vuelve crucial para garantizar la estabilidad y el suministro continuo en un sistema cada vez más dominado por la variabilidad de las renovables.

En resumen, Australia está transitando hacia una matriz energética más limpia, impulsada por las renovables y el almacenamiento, pero afronta el desafío de satisfacer una demanda eléctrica en constante crecimiento. Este modelo podría ofrecer lecciones valiosas para otras economías que buscan descarbonizar sus sistemas energéticos mientras sostienen el desarrollo económico.