Subsidios propuestos por la UE podrían hacer el BioGNL más barato que el fueloil para el transporte marítimo
La Comisión Europea ha propuesto un nuevo mecanismo dentro de su Sistema de Comercio de Emisiones (ETS) para subsidiar la transición a combustibles sostenibles en el tran
La Unión Europea (UE) está sentando las bases para una transformación significativa en el sector del transporte marítimo, al proponer un sistema de subsidios que podría redefinir la economía de los combustibles marinos . La Comisión Europea ha presentado una revisión de su Sistema de Comercio de Emisiones (ETS), con el objetivo de impulsar la adopción de alternativas sostenibles y hacerlas más atractivas que los combustibles fósiles tradicionales .
El núcleo de esta propuesta radica en la creación de un nuevo mecanismo denominado Propulsión Alternativa Marítima Sostenible (SMAP, por sus siglas en inglés) . Este plan ambicioso contempla la reserva de hasta 110 millones de derechos de emisión entre 2028 y 2040, valorados en aproximadamente 15.000 millones de euros, destinados a cubrir una parte sustancial de la diferencia de precios entre los combustibles marinos fósiles y sus contrapartes sostenibles . La iniciativa busca mitigar la carga económica que enfrentan los armadores al considerar una transición energética .
Según análisis de Rystad Energy, la combinación de estos subsidios específicos y el funcionamiento general del ETS de la UE tiene el potencial de inclinar la balanza económica a favor de los biocombustibles líquidos y gaseosos, favoreciendo especialmente a los armadores con embarcaciones de doble combustible GNL y a los pioneros en combustibles sintéticos (e-fuels) . Específicamente, se proyecta que el BioGNL (Gas Natural Licuado Biogénico) podría llegar a ser más económico que el fueloil para el año 2028, marcando un hito crucial en la descarbonización del transporte marítimo.
Este esquema de apoyo financiero es una señal clara del compromiso de la UE con la reducción de emisiones en uno de los sectores más difíciles de descarbonizar . Al internalizar el costo del carbono a través del ETS y, al mismo tiempo, subsidiar activamente las alternativas limpias, la UE busca acelerar la adopción de tecnologías y combustibles que permitan alcanzar los objetivos climáticos .
La medida no solo impactaría en la competitividad de los combustibles, sino que también generaría un efecto cascada en la cadena de suministro y la infraestructura necesaria para el BioGNL y otros biocombustibles . Esto podría estimular inversiones en producción de GNL renovable, así como en la adaptación de buques y la expansión de instalaciones de bunkering adecuadas para estas nuevas fuentes energéticas.
En última instancia, la propuesta de la UE representa un paso audaz hacia un futuro donde la sostenibilidad no sea solo una aspiración ambiental, sino una ventaja económica palpable en el sector del transporte marítimo global. La decisión final sobre estos subsidios y su implementación, prevista tras las negociaciones parlamentarias dirigidas hacia el primer trimestre de 2027, será clave para observar la rapidez y magnitud del cambio en la matriz energética de la flota mundial .