Sinergia energética: Las rutas técnicas para potenciar la industria petrolera venezolana
Sinergia energética: Las rutas técnicas para potenciar la industria petrolera venezolana
Autogeneración eléctrica, recuperación por fases de los pozos y aprovechamiento del gas natural surgen como los motores para dinamizar el sector de los hidrocarburos.
La reactivación y el crecimiento sostenido de la industria petrolera en Venezuela no dependen de fórmulas mágicas, sino de una planificación técnica rigurosa, inversiones estratégicas y soluciones adaptadas a la realidad del país. Lejos de los diagnósticos pesimistas, expertos de la Sociedad Venezolana de Ingenieros de Petróleo (SVIP) y analistas del sector eléctrico e industrial perfilan una hoja de ruta clara donde la autogeneración eñléctrica, la recuperación por fases de los pozos y el aprovechamiento del gas natural surgen como los motores para dinamizar el sector de los hidrocarburos.
Para elevar la producción de crudo de manera financieramente viable, la Sociedad Venezolana de Ingenieros de Petróleo propone un plan de abordaje progresivo. Según explica el profesor de la Escuela de Ingeniería de Petróleo de la Universidad Central de Venezuela (UCV) y vicepresidente de la SVIP, Ali Vivas, "el país cuenta con un estimado de 18.000 pozos dañados o inactivos. La estrategia para recuperarlos se divide en tres etapas técnicas diseñadas para generar un flujo de caja autosustentable".
"El país cuenta con un estimado de 18.000 pozos dañados o inactivos. La estrategia para recuperarlos se divide en tres etapas técnicas diseñadas para generar un flujo de caja autosustentable."
En primer lugar, el profesor Vivas señala que "lo primero que hay que hacer es reparar los pozos que es son categoría dos, que es los pozos que tienen algunos problemas menores variadores de frecuencia, cabillas partidas, etcétera". Una vez superada esta etapa, se pasaría a una segunda fase orientada a reparar los pozos que presentan un "mayor problema mecánico". Para este segundo nivel de intervención, el vicepresidente de la SVIP advierte que se requiere la incorporación de equipos de mayor envergadura, específicamente "unos taladros de mayor envergadura, son los taladros que llamamos nosotros workover".
Finalmente, la tercera fase consistiría en la perforación de pozos nuevos, la cual se financiaría directamente con el flujo de caja obtenido de los pozos recuperados en las etapas previas. Respecto al tiempo de consolidación de estas inversiones, el profesor Vivas estima que se requiere "un periodo de 2-3 años se pueda reactivar todas estas empresas que están llegando al país" para que conozcan a fondo los campos, las instalaciones y los pozos a reparar antes de consolidar sus planes de producción.
Uno de los debates centrales es la relación de dependencia entre la actividad petrolera y el Sistema Eléctrico Nacional (SEN). Al respecto, Antonio Cipollone, gerente general y CEO del grupo Data Power, plantea una perspectiva pragmática de separación temporal de ambos sectores.
Cipollone sostiene que, si bien el sector petrolero requiere electricidad, "las empresas petroleras no tienen tiempo para esperar que el sistema eléctrico se regenere". Según las estimaciones del CEO de Data Power, la regeneración completa del sistema eléctrico nacional es un proceso que "va a tomar entre 5 y 10 años".
"Las empresas petroleras no tienen tiempo para esperar que el sistema eléctrico se regenere."
Por esta razón, Cipollone expone que la solución inmediata para no frenar el crecimiento petrolero es la autogeneración, afirmando que las empresas del sector "van a utilizar sistemas autogenerados, es decir, van a conseguir plantas eléctricas, turbinas, sistemas eólicos, sistemas solares y que van a proveerse de su propia electricidad, porque necesitan producir de manera inmediata". Esta estrategia permite que la industria petrolera acelere su marcha de forma independiente, mientras el sistema eléctrico nacional se estabiliza progresivamente en sus propios lapsos técnicos, los cuales, según el especialista, no serán menores a 5 años.
Plantas eléctricas · Turbinas · Sistemas eólicos · Sistemas solares — una combinación de fuentes que permitirá a las empresas proveerse de su propia electricidad y producir de manera inmediata, sin depender del SEN.
A mediano y largo plazo, la consolidación industrial del país sí requerirá de un sistema eléctrico robusto. Miguel Lara, ingeniero electricista, detalla la magnitud del esfuerzo financiero y de infraestructura necesario para la recuperación total del SEN.
De acuerdo con cálculos realizados por Lara, la inversión global requerida para recuperar la totalidad del sistema eléctrico asciende a los 48.000 millones de dólares. El analista detalla que este monto está destinado a "recuperar casi 32.000 MW de generación, cerca de 300.000 kilómetros de líneas de transmisión, 200.000 MVA de capacidad de transformación y la actualización completa del sistema de facturación".
En cuanto a la operatividad actual, Lara expone que "la generación máxima reportada por voceros de Corpoelec se ubica en 13.500 MW, frente a una demanda máxima anunciada de 10.030 MW, lo que representa un déficit cercano a los 3.500 MW para esa hora específica". No obstante, el analista aclara que el déficit es variable y que para operar un sistema eléctrico de forma segura no basta con cubrir la demanda instantánea "ras con ras".
"La generación máxima reportada por voceros de Corpoelec se ubica en 13.500 MW, frente a una demanda máxima anunciada de 10.030 MW, lo que representa un déficit cercano a los 3.500 MW para esa hora específica."
Lara explica que se requiere contar con reservas para cuando falle un equipo grande y para poder ejecutar un "plan de mantenimiento programado" sin interrumpir el servicio. Por ello, el analista estima que el déficit real de generación se ubica actualmente en el "orden de los 6.000 MW", concluyendo que el país "debería tener ahorita 19.000 MW" de disponibilidad para operar con niveles de seguridad óptimos.
A pesar de la complejidad técnica de los desafíos, los especialistas coinciden en que el panorama actual es de avance. Antonio Cipollone resume este sentimiento de optimismo técnico al afirmar que el país se encuentra en una "coyuntura favorable para todas las empresas del sector para poder aportar todo nuestro know how". Con la combinación de inversión privada, autogeneración eléctrica en áreas petroleras y la reactivación progresiva de la infraestructura existente, la ruta hacia la potenciación energética de Venezuela ya cuenta con bases técnicas sólidas para su ejecución.