Milei defiende un peso apreciado impulsado por exportaciones energéticas y mineras

El presidente Javier Milei, durante la Argentina Oil & Gas Patagonia, defendió la tesis de que un peso apreciado es resultado de un país que genera más dólares de los que

El presidente Javier Milei aprovechó la inauguración de la Argentina Oil & Gas Patagonia 2026 en Neuquén para exponer su visión económica, centrada en la apreciación de la moneda local como un reflejo directo del poder exportador del país. Su argumento principal vincula un dólar más bajo con una nación capaz de generar un superávit de divisas, una dinámica que, según su tesis, es impulsada principalmente por el sector energético y minero.

Milei defendió que, cuando un país deja de importar energía para convertirse en exportador, atrae masivas inversiones y reduce su riesgo país, el tipo de cambio de equilibrio inevitablemente se modifica. "Un dólar más bajo es el reflejo de un país que genera más dólares que los que consume", afirmó, poniendo el foco en los sectores de Vaca Muerta, el Gas Natural Licuado (GNL) y la minería como los motores esenciales para esta transformación económica.

Para ilustrar su punto, el mandatario comparó la situación argentina con la trayectoria de Australia, Chile y Noruega. Estos tres países, caracterizados por sus economías abiertas y vastos recursos naturales, experimentaron una apreciación significativa de sus monedas nacionales durante sus respectivos auges exportadores. Milei presentó esta apreciación como un "efecto colateral de convertirse en un país serio", donde la estabilización macroeconómica y el descubrimiento de recursos naturales juegan un papel crucial.

El Presidente respondió a las voces que abogan por una devaluación, citando indicadores como el crecimiento de las exportaciones cinco veces más rápido que el PBI, un superávit fiscal y de cuenta corriente, y una compra de 16.000 millones de dólares por parte del Banco Central en lo que va del año. Insistió en que la competitividad no se logra devaluando, sino a través de la reducción de impuestos y regulaciones, la inversión en infraestructura y la disminución de los costos internos, incluyendo la energía.

En este modelo, Vaca Muerta emerge como la pieza central. Milei presentó cifras contundentes que respaldan su argumento: la producción de la formación no convencional creció de un promedio de 310.000 barriles diarios en 2023 a superar los 670.000 barriles diarios en agosto de 2026. Paralelamente, la producción nacional de petróleo saltó de 635.000 a 932.000 barriles diarios en el mismo período, superando así el máximo histórico alcanzado en 1998.

Estos datos subrayan la visión del gobierno de Argentina como una futura potencia exportadora de energía, donde el desarrollo de sus vastos recursos hidrocarburíferos y minerales se convierte en la palanca para una economía robusta y una moneda fuerte. La estrategia busca consolidar un sendero de crecimiento sostenible, aprovechando el potencial geológico del país para asegurar la estabilidad económica y la prosperidad a largo plazo.