Caen ingresos petroleros de Rusia por menor producción y exportaciones

Las exportaciones marítimas de crudo de Rusia han alcanzado su promedio más bajo en un mes hasta el 18 de octubre, a raíz de la interrupción de los envíos desde el puerto

Los ingresos por exportaciones de petróleo de Rusia han experimentado un notable descenso, según los últimos datos de seguimiento de buques cisterna, reflejando una significativa caída en los volúmenes de crudo enviados por vía marítima. Esta reducción se produce en un contexto de declive general en la producción del país, impactando directamente la principal fuente de divisas de Moscú.

La principal causa de esta baja ha sido la interrupción temporal de los envíos desde el puerto báltico de Primorsk, el cual detuvo sus operaciones por varios días. Esta paralización afectó de manera contundente la capacidad exportadora rusa, que ya venía enfrentando desafíos en sus niveles de producción.

Según los datos compilados por Bloomberg, las exportaciones marítimas de crudo ruso promediaron 3.59 millones de barriles por día (bpd) en las cuatro semanas hasta el 18 de octubre. Esta cifra representa una disminución de 110.000 bpd en comparación con el período anterior.

Aún más pronunciada fue la caída en los envíos semanales, que retrocedieron 390.000 bpd hasta los 3.13 millones de bpd, marcando el nivel más bajo registrado desde el pasado mes de marzo.

La reducción también se manifestó en la logística de transporte: solo 31 buques cisterna cargaron un total de 21.91 millones de barriles, una cifra inferior a los 34 buques que transportaron 24.63 millones de barriles la semana precedente. Estos números subrayan la magnitud del ajuste en la cadena de suministro y exportación rusa.

Este declive en las exportaciones y la producción tiene implicaciones directas para la economía rusa, fuertemente dependiente de los ingresos petroleros, especialmente en un escenario geopolítico complejo. La capacidad del país para mantener sus niveles de exportación es crucial para su estabilidad fiscal y monetaria.

La situación actual sugiere que Rusia enfrenta el desafío de estabilizar su producción y optimizar sus rutas de exportación para mitigar la presión sobre sus ingresos. Los próximos reportes sobre el puerto de Primorsk y otros terminales clave serán determinantes para evaluar una posible recuperación de los volúmenes de exportación en el corto plazo.