Goldman: Un Mes Adicional de Cierre en Ormuz Implicaría Brent por Encima de los $100 Hasta 2026
Goldman Sachs pronostica que el precio del crudo Brent podría promediar por encima de los 100 dólares por barril hasta 2026 si el Estrecho de Ormuz permanece mayormente c
Analistas de Goldman Sachs han emitido una advertencia significativa para el mercado petrolero global, proyectando que el precio del crudo Brent podría superar los 100 dólares por barril en promedio hasta el año 2026. Esta estimación crítica se fundamenta en la hipótesis de que el estratégico Estrecho de Ormuz, un punto neurálgico para el tránsito de petróleo a nivel mundial, permanezca mayormente cerrado al tráfico de buques cisterna durante al menos un mes adicional.
La firma de inversión estadounidense destacó en una nota distribuida por Bloomberg que, a pesar de los recientes desarrollos geopolíticos, los riesgos para sus pronósticos de precios se inclinan "al alza". Esta postura contrasta con una decisión previa del banco, que a principios de semana había recortado sus expectativas de precios del crudo. Dicho recorte se produjo tras el anuncio de un alto el fuego de dos semanas entre Estados Unidos e Irán, una noticia que inicialmente fue percibida como un factor de distensión en las tensiones regionales.
Sin embargo, la persistencia de una interrupción en el Estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente un tercio del petróleo marítimo mundial, alteraría drásticamente la dinámica de la oferta y la demanda. Un cierre prolongado tendría implicaciones severas para el suministro global, forzando a los mercados a recalibrar sus proyecciones y a los países consumidores a buscar alternativas, lo que inevitablemente presionaría los precios al alza, mucho más allá de las fluctuaciones esperadas por los acuerdos de tregua.
La volatilidad en la región del Golfo Pérsico, exacerbada por la tensión entre potencias globales y regionales, continúa siendo el factor predominante que dicta las perspectivas de precios del petróleo. La advertencia de Goldman Sachs subraya la fragilidad del equilibrio del mercado energético global y la sensibilidad de los precios del crudo a interrupciones logísticas clave y a la evolución de los conflictos geopolíticos, manteniendo una perspectiva cautelosa pero alcista para los próximos años.