Catar ofrece a Líbano solución energética con plantas de gas y suministro de GNL por 20 años

Catar ha presentado una propuesta para resolver la grave crisis energética de Líbano, que incluye la construcción de dos plantas de energía a gas y el suministro de Gas N

Catar ha emergido como un potencial salvador para la profunda crisis eléctrica que azota a Líbano, con una propuesta ambiciosa para revitalizar la infraestructura energética del país. Según un borrador del programa visto por Reuters, Catar ofrece asumir el problema del suministro eléctrico libanés sin costo inicial para Beirut, un detalle crucial para una nación sumida en una severa recesión económica.

La iniciativa, denominada Programa Nacional Integrado de Inversión Energética, contempla la edificación de dos plantas de energía a gas en Líbano en un plazo de tres años. Estas instalaciones, cada una con una capacidad de 825 megavatios, buscarían inyectar una estabilidad muy necesaria en la red, la cual actualmente apenas puede ofrecer unas pocas horas de electricidad al día a la población.

Además de la infraestructura, QatarEnergy, la compañía energética estatal de Catar, se comprometería a suministrar el gas natural licuado (GNL) necesario para operar estas plantas. Este suministro se realizaría bajo un contrato de 20 años, con la particularidad de que el gas sería transportado a través de Siria, un aspecto geopolítico significativo de la propuesta.

Un punto destacado del plan es su esquema de financiamiento. El proyecto se ejecutaría con capital privado, en lugar de depender de fondos públicos libaneses, lo que alivia una de las mayores presiones para un gobierno con escasas reservas. Sin embargo, el documento subraya que las obligaciones de pago y las garantías financieras a largo plazo quedan abiertas a negociación entre las partes.

La crisis energética de Líbano se ha agravado progresivamente, llevando a cortes de energía prolongados que afectan gravemente la vida cotidiana de los ciudadanos y la actividad económica. La oferta de Catar representa una posible luz al final del túnel, prometiendo una solución a largo plazo que podría estabilizar el suministro y sentar las bases para una recuperación.

Esta propuesta catarí subraya el rol creciente de actores del Medio Oriente en la diplomacia energética y su disposición a invertir en regiones con necesidades urgentes. Para Líbano, la materialización de este acuerdo significaría no solo un alivio inmediato, sino también una oportunidad para modernizar su envejecida infraestructura eléctrica y asegurar su independencia energética a futuro.