Pampa Energía asegura suministro de gas natural hasta 2035 y establece referencia de precios para el mercado desregulado

Pampa Energía concretó una serie de adquisiciones de gas natural a mediano y largo plazo a través del Megsa, extendiéndose hasta abril de 2035. Esta operación, pionera en

Pampa Energía ha realizado una adquisición estratégica de gas natural a través del Mercado Electrónico de Gas (Megsa), garantizando el suministro hasta abril de 2035. Esta operación, la primera de su tipo con entregas a tan largo plazo, sienta un precedente en la anticipación del abastecimiento para el futuro mercado desregulado argentino. Los concursos se llevaron a cabo el jueves pasado.

La compañía concretó la compra mediante una serie de concursos realizados el jueves pasado, con entregas escalonadas que iniciarán en mayo de 2028. La iniciativa de Pampa Energía se enmarca en la búsqueda de estabilizar y asegurar el suministro energético una vez finalicen los planes de incentivo actuales, como el Plan Gas.Ar, que han sostenido los precios y la producción nacional.

Un aspecto crucial de esta transacción es el establecimiento de una primera referencia de precios para el mercado desregulado que se avecina. Pampa Energía habría fijado un valor cercano a los US$ 2,25 por millón de BTU para el gas natural, una cifra que podría influir en futuras negociaciones y contratos del sector. Este precio se ubica por debajo de los valores actuales del Plan Gas.Ar, proyectando un escenario de costos más competitivos a largo plazo.

Esta acción demuestra una estrategia proactiva por parte de una de las principales empresas energéticas de Argentina para mitigar riesgos de abastecimiento y volatilidad de precios. Al asegurar volúmenes significativos con una década de anticipación, Pampa Energía busca optimizar sus operaciones y su posición en el mercado, potencialmente beneficiando a sus clientes con una mayor previsibilidad en los costos del gas.

La operación de Pampa Energía podría impulsar a otras empresas del sector a considerar estrategias similares de compra a largo plazo, generando mayor dinamismo en el Mercado Electrónico de Gas y fomentando la competencia. Además, marca un hito en la transición hacia un esquema de mercado más libre y sin subsidios, donde la oferta y la demanda comenzarán a regir los valores del energético.

Este movimiento estratégico subraya la confianza en la producción nacional de gas, especialmente en yacimientos no convencionales como Vaca Muerta, y la necesidad de desarrollar mecanismos de mercado que aseguren la sustentabilidad del suministro energético del país en las próximas décadas.