Presidente de PDVSA anuncia vigencia y funcionamiento de acuerdo petrolero con EE.UU.
El presidente de PDVSA, Héctor Obregón, confirmó la plena vigencia de un acuerdo petrolero con Estados Unidos, marcando un avance significativo en la relación energética
La ratificación por parte de Héctor Obregón sobre la plena operatividad del marco de entendimiento petrolero entre Caracas y Washington —alcanzado tras la firma del acuerdo bilateral a finales de agosto— marca un punto de inflexión operativo y normativo para PDVSA. La activación de este esquema contractual, respaldado por las reformas a la Ley Orgánica de Hidrocarburos que institucionalizan los Modelos de Participación Productiva y la inclusión de cláusulas de arbitraje internacional, busca dotar de mayor certidumbre jurídica al capital privado transnacional para intervenir directamente en la recuperación de la infraestructura de producción.
Para escalar de la meseta actual de 1,2 millones de barriles diarios (bpd) hacia la meta de 1,3 millones de bpd, la estrategia de PDVSA descansa en la reactivación de campos maduros en la Cuenca del Lago de Maracaibo (donde esquemas piloto han incrementado pozos de 24.000 a más de 100.000 bpd) y en la aceleración de mezclas en la Faja Petrolífera del Orinoco. La captación de más de $900 millones en financiamiento privado bajo estas modalidades contractuales ha permitido financiar cuellos de botella críticos en estaciones de flujo, plantas de compresión de gas y redes de transporte por tubería.
El impulso en el upstream se complementa con un plan de adecuación para el parque de refinación nacional. Con un consumo interno de diésel y gasolina consolidado en torno a los 190.000 bpd (cubierto íntegramente por producción local tras dos años sin importaciones de derivados), la estatal proyecta elevar su capacidad de procesamiento de los 350.000 bpd actuales hacia un rango de 500.000 - 600.000 bpd para 2027. Asimismo, la apertura de ventanas de exportación de Gas Licuado de Petróleo (GLP) hacia el Caribe busca posicionar al país en la cadena del gas metano y líquidos, anticipando la conexión del proyecto transfronterizo con Colombia y el desarrollo del campo Loran.
No obstante, el cumplimiento sostenido de estas metas de producción y comercialización dependerá en gran medida del entorno logístico global. Frente al estrechamiento de la flota de tanqueros y las discusiones en Washington sobre la regulación o posible relajación de sanciones a la "flota de sombra", garantizar el acceso continuo a diluyentes (nafta pesada) para la Faja del Orinoco y asegurar fletes marítimos estables serán factores determinantes para consolidar la colocación del crudo Merey 16 en refinerías del Golfo de México y Asia.