Calixto Ortega rechaza la dolarización y apuesta por el bolívar impulsado por la producción energética y minera

Calixto Ortega, representante de Venezuela ante el Fondo Monetario Internacional, ha descartado la dolarización como solución a la crisis económica del país. En su lugar,

El representante del gobierno venezolano ante el Fondo Monetario Internacional (FMI), Calixto Ortega, ha reiterado el rechazo del Ejecutivo a la dolarización como una vía para solventar los desafíos económicos del país. En su lugar, Ortega defendió enérgicamente la necesidad de fortalecer la moneda nacional, el bolívar, anclando su recuperación a una estrategia productiva específica y de alto impacto.

La visión económica planteada por Ortega se sustenta en la reactivación y el incremento sustancial de la producción en dos de los sectores estratégicos más importantes de Venezuela: los hidrocarburos y la minería. Según su planteamiento, estos motores productivos serían los encargados de generar los recursos necesarios para dinamizar la economía y consolidar la estabilidad financiera.

Específicamente, los ingresos provenientes del incremento en la extracción y comercialización de petróleo, gas natural y minerales se destinarían a financiar la reconstrucción y modernización de la infraestructura de servicios básicos. Esto incluye áreas críticas como la electricidad, el agua potable y las telecomunicaciones, elementos esenciales para el bienestar de la población y la operatividad industrial.

Además de la mejora de los servicios, Ortega destacó que la fortaleza económica derivada de los sectores energético y minero facilitaría la diversificación industrial del país. Esta estrategia busca reducir la histórica dependencia de Venezuela hacia las rentas petroleras, fomentando el desarrollo de nuevas industrias y la creación de un tejido productivo más robusto y resiliente.

Para el sector energético, las declaraciones de Ortega subrayan la importancia capital que el gobierno otorga a la recuperación de la capacidad productiva de Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA) y de las empresas mineras estatales. Este enfoque implica la necesidad de atraer inversiones, mejorar la eficiencia operativa y superar las limitaciones tecnológicas y logísticas que han afectado a estos sectores en los últimos años.

El camino hacia la reactivación productiva de hidrocarburos y minería presenta desafíos considerables, desde la necesidad de capital fresco y tecnología hasta la superación de las sanciones internacionales y la recuperación de la confianza de los inversionistas. Sin embargo, la postura de Calixto Ortega deja claro que el gobierno venezolano ve en estos pilares la base indispensable para cualquier plan de recuperación económica y fortalecimiento monetario a largo plazo.