Venezuela presenta ante el FMI una hoja de ruta basada en petróleo y minería como motores de ingresos

En el marco de las asambleas del FMI y el Banco Mundial en Bangkok, el vicepresidente de Economía, Calixto Ortega, expuso un plan centrado en el incremento de la producci

El replanteamiento de la estrategia macroeconómica de Venezuela ante las instituciones multilaterales reunidas en Bangkok —con la participación formal del país en las Asambleas Anuales del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial— formaliza el rol central de los recursos extractivos en la hoja de ruta para la reconstrucción del aparato productivo y la estabilidad financiera nacional. La exposición del vicepresidente de Economía, Calixto Ortega, confirma que la expansión de la capacidad de producción petrolera, gasífera y minera continuará siendo la principal palanca para apalancar el flujo de ingresos externos e impulsar el gasto de capital.

En este contexto de regularización institucional y reanudación de las relaciones con organismos multilaterales, el gobierno proyecta dirigir los recursos excedentes generados por los sectores primarios hacia la rehabilitación de infraestructura crítica desatendida —priorizando agua potable y el sistema eléctrico nacional— y hacia la preparación de análisis de sostenibilidad de la deuda pública de cara a una inminente reestructuración. Paralelamente, la política oficial descarta la dolarización plena como esquema definitivo, priorizando el fortalecimiento paulatino del bolívar a medida que la aceleración de la producción interna y la disciplina monetaria reduzcan las presiones sobre el tipo de cambio.

Las proyecciones de crecimiento del PIB de un 5% para el presente ejercicio y de un 7% hacia 2027 presentadas por el FMI descansan directamente sobre la capacidad de ejecución en los campos de hidrocarburos, donde el retorno de la inversión de capital extranjero y la firma de contratos de desarrollo a largo plazo son vistos como determinantes para moderar la inflación y transicionar hacia un marco de metas de inflación de dos dígitos a mediano plazo.

La reinversión de la renta hidrocarburífera para diversificar la industria local busca evitar los errores históricos de sobreimportación, canalizando divisas hacia la capacidad industrial interna en un momento en que la estabilidad macrofinanciera de Venezuela depende de la fluidez en sus cadenas de exportación energética y su integración progresiva en el sistema bancario global.