Ataques en Arabia Saudita impulsan precios del petróleo 2% mientras la OPEP anticipa repunte de la demanda

Los precios del petróleo registraron un alza cercana al 2% este lunes, alcanzando sus niveles más altos en casi dos semanas. Este incremento se atribuye a nuevos ataques

Los precios del petróleo crudo experimentaron un notable ascenso este lunes, registrando un alza cercana al 2% y situándose en sus niveles más elevados en casi dos semanas. Este repunte se atribuye principalmente a una serie de nuevos ataques en Arabia Saudita y contra buques cisterna cerca del estratégico Estrecho de Ormuz, lo que ha vuelto a colocar los riesgos de suministro en Medio Oriente en el centro de la atención del mercado energético global.

Según datos proporcionados por Oilprice.com, el West Texas Intermediate (WTI) se cotizaba a 93,78 dólares por barril, lo que representa un incremento de 1,93 dólares (2,10%) en la mañana del lunes. Paralelamente, el crudo Brent, de referencia internacional, también experimentó una subida significativa de 2,09 dólares (2,00%), alcanzando los 106,80 dólares por barril en el mismo período.

Estos movimientos al alza en los mercados petroleros lograron eclipsar recientes anuncios realizados por el expresidente Donald Trump. Entre ellos, se destacaban la provisión de suministros adicionales de diésel ruso y un posible alto el fuego energético entre Rusia y Ucrania, noticias que en otras circunstancias podrían haber contribuido a moderar los precios.

Perspectivas de la OPEP sobre la Demanda En este escenario de volatilidad y riesgos geopolíticos, la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) ha contribuido a la presión alcista al expresar su optimismo sobre la recuperación de la demanda global de crudo. Las proyecciones del cartel sugieren un repunte robusto en el consumo energético, lo que refuerza las expectativas de un mercado más ajustado en el futuro cercano.

La confluencia de interrupciones potenciales en el suministro provenientes de una región crucial para la producción petrolera mundial, sumada a la anticipación de una mayor demanda, crea un entorno de incertidumbre y precios elevados. Los ataques en Medio Oriente recuerdan la fragilidad de las cadenas de suministro globales frente a eventos geopolíticos, un factor que los inversores monitorean de cerca.

La situación subraya la continua sensibilidad del mercado petrolero a las tensiones geopolíticas, especialmente en zonas productoras clave. Mientras el mundo busca equilibrar la oferta y la demanda, cualquier indicio de inestabilidad puede generar reacciones inmediatas y significativas en los precios de los hidrocarburos, afectando la economía global.