Banca venezolana proyecta un crecimiento crediticio limitado al 40% este año debido al encaje legal, según Asobanca

La banca venezolana anticipa que el crecimiento de los créditos se restringirá a solo el 40% este año, una cifra moderada atribuida al elevado encaje legal. Asobanca subr

La Asociación Bancaria de Venezuela (Asobanca) ha alertado que el sector bancario nacional proyecta un crecimiento de los créditos limitado al 40% durante el presente año. Esta moderada expansión crediticia se atribuye directamente al impacto del encaje legal, una medida de política monetaria implementada por el Banco Central de Venezuela.

El encaje legal representa el porcentaje de los depósitos que los bancos están obligados a mantener inmovilizados en el Banco Central, reduciendo así su capacidad para otorgar préstamos. En el contexto venezolano, esta herramienta ha sido utilizada con frecuencia para intentar contener la liquidez monetaria y, por ende, la inflación, que ha representado un desafío persistente para la economía del país.

Desde la perspectiva de Asobanca, la política monetaria no debería depender exclusivamente de la restricción crediticia como mecanismo para llevar la inflación mensual a un solo dígito. Si bien el control de precios es fundamental, un freno abrupto a la disponibilidad de crédito tiene consecuencias directas sobre la actividad económica general, dificultando la inversión y el desarrollo productivo.

La gremial bancaria ha enfatizado que una expansión crediticia insuficiente obstaculiza la capacidad de las empresas para modernizarse, invertir en capital de trabajo y expandir operaciones. Esta situación se agrava en una economía que busca vías de recuperación y diversificación, donde el acceso a financiamiento es un pilar esencial.

Impacto en el Sector Energético

Para el sector energético venezolano, que incluye la vital industria petrolera y gasífera, así como la electricidad y las energías renovables, esta restricción crediticia representa un obstáculo significativo. La falta de acceso a financiación local limita la capacidad de Petróleos de Venezuela (PDVSA) y otras empresas, tanto públicas como privadas, para invertir en mantenimiento, modernización de infraestructuras, exploración, producción y desarrollo de nuevos proyectos. Esto puede frenar los esfuerzos por recuperar la producción de hidrocarburos, mejorar la fiabilidad del suministro eléctrico o impulsar iniciativas de energía limpia, esenciales para el futuro energético y económico del país.

En un entorno donde la inversión extranjera directa puede ser limitada y el capital propio escaso, la capacidad de la banca local para financiar proyectos se vuelve crítica. La contención del crecimiento crediticio, por ende, no solo afecta a la banca, sino que tiene repercusiones directas y profundas en la viabilidad y el ritmo de desarrollo de un sector tan capital-intensivo y estratégico como el energético en Venezuela.