Fedecámaras reportó caída de ventas de hasta 70% por deficiencias en el servicio eléctrico en Falcón
La Federación de Cámaras y Asociaciones de Comercio y Producción de Venezuela (Fedecámaras) ha informado una drástica caída de hasta el 70% en las ventas en el estado Fal
Fedecámaras ha emitido una alerta crítica sobre la situación económica en el estado Falcón, reportando una disminución de hasta el 70% en las ventas de los establecimientos comerciales. La principal causa identificada por el gremio empresarial son las prolongadas y recurrentes deficiencias en el servicio de energía eléctrica, que paralizan las actividades productivas y desalientan el consumo en la región. Esta interrupción constante de la electricidad impide el funcionamiento normal de comercios, restaurantes y pequeñas industrias, impactando directamente la operatividad y la rentabilidad.
La escasez y la inestabilidad del suministro eléctrico en Falcón no son fenómenos aislados, sino que forman parte de una problemática más amplia que afecta a diversas regiones de Venezuela. La infraestructura eléctrica nacional ha sufrido un severo deterioro debido a la falta de inversión, mantenimiento y modernización a lo largo de los años. Los cortes de energía, que a menudo se extienden por horas e incluso días, resultan en pérdidas significativas de mercancía, interrupción de cadenas de frío y afectación de sistemas de pago electrónicos, exacerbando la ya precaria situación económica de los comerciantes.
Además de las fallas eléctricas, Fedecámaras señaló otros dos obstáculos "severos" para la reactivación comercial en el estado Falcón. La baja capacidad adquisitiva de la población local, erosionada por la inflación y la pérdida de valor del ingreso, limita drásticamente la demanda de bienes y servicios. A esto se suma el crítico deterioro de las vías de comunicación, que dificulta el transporte de mercancías, el acceso a los mercados y el flujo de clientes, incrementando los costos operativos y logísticos para las empresas.
La crisis eléctrica en Falcón es un reflejo palpable del desafío que enfrenta el sector energético venezolano en su conjunto. La dependencia de un sistema envejecido y la insuficiente generación de energía han llevado a una situación en la que estados como Falcón padecen un racionamiento no oficial pero constante. Para el sector energético, esto subraya la urgente necesidad de implementar planes de inversión robustos en generación, transmisión y distribución, priorizando la rehabilitación de centrales termoeléctricas y la optimización de las hidroeléctricas, además de explorar alternativas renovables.
El impacto de esta coyuntura va más allá de las cifras de ventas. La falta de un servicio eléctrico confiable compromete la seguridad alimentaria, la salud pública y la calidad de vida de los ciudadanos, quienes ven cómo sus actividades diarias y oportunidades de desarrollo se ven mermadas. Para el empresariado, la incertidumbre operativa y el aumento de los costos por el uso de generadores alternos hacen insostenible la continuidad de muchos negocios, llevando al cierre de establecimientos y a la pérdida de empleos.
En este contexto, el llamado de Fedecámaras resuena como una advertencia sobre la profunda crisis estructural que frena el desarrollo económico en Venezuela. Superar el estancamiento en Falcón, y en el resto del país, exige una estrategia integral que aborde simultáneamente la modernización del sistema eléctrico, la recuperación del poder adquisitivo y la mejora sustancial de la infraestructura vial, elementos interconectados cuya deficiencia impide cualquier intento de reactivación comercial sostenible.