Venezuela: Sector privado y alianzas internacionales proyectan sumar más de 8.700 MW a la capacidad energética

La presidenta interina Delcy Rodríguez anunció la proyección de incorporar más de 8.700 megavatios (MW) al sistema eléctrico de Venezuela, impulsado por el sector privado

El gobierno venezolano ha revelado un ambicioso plan estratégico orientado a robustecer de manera integral el Sistema Eléctrico Nacional (SEN), proyectando la incorporación de más de 8.700 megavatios (MW) a la capacidad instalada del país. Esta iniciativa contempla una apertura explícita a la participación activa del capital privado y alianzas tecnológicas internacionales, marcando un giro de enfoque en la gestión de los servicios públicos esenciales.

La infraestructura eléctrica del país ha arrastrado profundos desequilibrios en la última década, lidiando con restricciones operativas, obsolescencia tecnológica y una alta vulnerabilidad en sus líneas de transmisión y plantas de generación termoeléctrica. Ante este escenario, la estrategia oficial busca superar el histórico cuello de botella de la dependencia casi exclusiva de complejos hidroeléctricos como el Guri, impulsando un esquema de diversificación y rescate de la confiabilidad operativa.

Como eje central de esta reestructuración, el Ejecutivo nacional someterá a debate una reforma profunda de la Ley del Sistema Eléctrico Nacional. Dicha modificación legislativa está diseñada para configurar un nuevo marco jurídico que dote de seguridad jurídica a los inversores, establezca reglas claras para la co-inversión privada y facilite la llegada de flujos financieros y repuestos especializados desde el exterior —facilitados por esquemas recientes de flexibilización y acceso a proveedores globales—.

La hoja de ruta contempla metas escalonadas, incluyendo un primer bloque de incorporación de generación rápida para mitigar las fallas estacionales y apuntalar la estabilidad de las redes de distribución regionales. La articulación con actores privados y multilaterales busca no solo rehabilitar la capacidad instalada ociosa, sino transitar hacia modelos de gestión más eficientes.

La materialización efectiva de estos anuncios representará un pilar indispensable para destrabar la reactivación industrial a gran escala en Venezuela, dotando al sector productivo —con especial impacto en los nodos petroleros, petroquímicos y manufactureros— de un suministro eléctrico firme que reduzca la altísima volatilidad de los últimos años.