Asoquim: El 76% de la industria química opera por debajo del 40% de su capacidad en Venezuela
La Asociación Venezolana de la Industria Química y Petroquímica (Asoquim) ha revelado que el 76% de las empresas del sector operan por debajo del 40% de su capacidad inst
La Asociación Venezolana de la Industria Química y Petroquímica (Asoquim) ha emitido una alerta sobre la crítica situación que atraviesa el sector en el país. Según datos recientes divulgados por la organización, un alarmante 76% de las industrias químicas en Venezuela operan actualmente por debajo del 40% de su capacidad instalada, una cifra que subraya la severa contracción y los desafíos productivos que enfrenta esta rama vital de la economía.
Reinaldo Gabaldón, presidente de Asoquim, fue el encargado de ofrecer estos desalentadores números, indicando que el promedio general de uso de la infraestructura industrial en este ámbito ronda apenas el 30%. Esta declaración pone de manifiesto una subutilización masiva de activos y un potencial productivo que permanece inactivo, lo cual tiene implicaciones significativas para la cadena de valor nacional.
La industria química y petroquímica en Venezuela es un pilar fundamental para múltiples sectores, proveyendo insumos esenciales para la agricultura, la construcción, la manufactura y la producción de bienes de consumo. Su vinculación directa con la explotación y procesamiento de hidrocarburos, a través de empresas como Pequiven, subsidiaria de PDVSA, la posiciona como un eslabón crucial en la transformación del petróleo y el gas natural en productos de mayor valor agregado.
La baja operatividad de estas plantas no solo afecta la disponibilidad de productos químicos en el mercado interno, sino que también repercute directamente en la demanda de materias primas provenientes del sector energético, como etileno, propileno, metanol y amoníaco, derivados del petróleo y gas. Una industria petroquímica debilitada significa una menor capacidad para monetizar los recursos hidrocarburíferos del país, limitando su diversificación productiva y su potencial exportador no petrolero.
Esta situación agrava el panorama económico del país, que depende en gran medida de la industria petrolera, y resalta la urgencia de implementar políticas que permitan la recuperación y el aprovechamiento pleno de la capacidad instalada en el sector químico. La reactivación de estas operaciones es clave no solo para el abastecimiento interno, sino también para fortalecer la base industrial y energética de Venezuela en el mediano y largo plazo.