Amenaza de tormenta en el Golfo de México podría afectar 3 millones de barriles diarios de capacidad de refinación

Una perturbación tropical en el Golfo de México presenta una alta probabilidad de desarrollo, amenazando los estados costeros desde Luisiana hasta Florida. Este fenómeno

Una potencial tormenta tropical se cierne sobre el Golfo de México, generando alarma en el sector energético al poner en riesgo una considerable porción de la capacidad de refinación de petróleo. La perturbación climática, con altas probabilidades de desarrollo, podría impactar la costa estadounidense desde Luisiana hasta Florida el próximo fin de semana.

A pesar de que el pico climatológico de la temporada de huracanes del Atlántico se registró a mediados de septiembre, el año ha sido inusualmente tranquilo debido a la cizalladura del viento generada por el fenómeno de El Niño, que ha disipado las perturbaciones tropicales. Sin embargo, este escenario podría cambiar drásticamente.

El Centro Nacional de Huracanes (NHC) elevó el lunes la probabilidad de desarrollo de esta perturbación tropical a un 70% en los próximos siete días, un aumento significativo desde el 50% anterior. Este pronóstico indica una creciente preocupación por su evolución.

De materializarse, la tormenta representaría una seria amenaza para los estados del litoral del Golfo. Se anticipan fuertes vientos, inundaciones tierra adentro, marejadas ciclónicas y la posibilidad de tornados en una extensa franja que abarca desde Luisiana hasta Florida, con un impacto directo en infraestructura y comunidades.

Para el sector energético, la principal preocupación reside en la vulnerabilidad de las refinerías ubicadas en esta región crítica. Se estima que hasta 3 millones de barriles por día (bpd) de capacidad de refinación podrían verse directamente afectados por la tormenta. Una interrupción de tal magnitud podría tener repercusiones en la cadena de suministro de combustibles y los mercados energéticos.

La situación es monitoreada de cerca por las autoridades y las empresas energéticas, que activan sus planes de contingencia. La evolución de esta amenaza climática será crucial para determinar el alcance de su impacto en la producción y distribución de productos refinados.