"Lejos de los misiles": Por qué Venezuela se perfila como un refugio energético seguro en el mundo
"Lejos de los misiles": Por qué Venezuela se perfila como un refugio energético seguro en el mundo
En un contexto global marcado por la inestabilidad y la reconfiguración de las alianzas internacionales, Venezuela vuelve a posicionarse como un actor estratégico indispensable en el escenario energético global.
La combinación de sus masivas reservas de hidrocarburos y su ubicación geográfica privilegiada está redefiniendo su relación tanto con Occidente como con las grandes potencias de Oriente.
La escalada de tensiones geopolíticas en puntos neurálgicos del planeta ha puesto en jaque la seguridad del suministro energético mundial. Conflictos como la guerra en el Medio Oriente —que amenaza rutas clave como el estrecho de Ormuz— y el enfrentamiento bélico entre Rusia y Ucrania en Europa del Este han generado una profunda inestabilidad en los corredores energéticos tradicionales.
Ante este panorama, Venezuela emerge como una alternativa estratégica para la inversión y el abastecimiento. Germán Márquez, exviceministro de Hidrocarburos de Venezuela, asesor petrolero y profesor universitario, analizó la incidencia del crudo en las relaciones internacionales y definió al país como un destino confiable para el capital. Márquez explicó la ventaja táctica de la nación frente a las crisis externas:
"Venezuela está lejos de los misiles, lejos de los drones, porque nuestra posición privilegiada que hoy tenemos en el mapamundi nos permite poder llevar la mercancía energética, este commodity energético, petróleo y posteriormente el gas a cualquier mercado".
Esta ubicación geográfica permite que, mientras los problemas geopolíticos afectan a otros mercados, la posición de Venezuela se fortalezca ante la llegada de inversiones que prevén que el país vuelva a ocupar un puesto clave en el suministro internacional.
El peso geopolítico de Venezuela está respaldado por la magnitud de sus recursos. Reinaldo Quintero, director nacional de Fedeindustria, destaca la enorme concentración de recursos del país, señalando que los hidrocarburos son la columna vertebral de la economía nacional.
"Venezuela sigue siendo el centro energético del planeta y particularmente de Occidente. No solamente porque tiene las reservas más grandes de petróleo, sino también porque tiene la cuarta o la quinta por certificar de gas. Eso significa que aquí hay una altísima concentración de energía".
Este reposicionamiento energético también se manifiesta en la diplomacia de vecindad inmediata. La internacionalista y profesora universitaria Mirna Yonis explica que, tras periodos de tensiones diplomáticas previas que incluyeron el retiro de personal de embajadas y la suspensión de proyectos binacionales, se ha venido desarrollando un restablecimiento de relaciones de bajo perfil y con un estilo pragmático.
Este nuevo acercamiento está impulsado por la necesidad de reactivar proyectos de exploración y explotación de gas y petróleo en las aguas marítimas compartidas en la zona de la costa oriental (estado Sucre). Yonis destaca la participación de grandes transnacionales en este proceso:
"...quedaron en suspenso todo lo que era seguimiento de los proyectos binacionales del punto de vista petrolero, del punto de vista de la exploración y los proyectos con las petroleras en la zona conjunta que comparten las aguas marítimas tanto Trinidad y Tobago y Venezuela... y que de alguna forma representaban esas inversiones de las empresas transnacionales, fundamentalmente de la Shell, que ahora también está en Venezuela en este periodo...".
A pesar de que las relaciones no son del todo armónicas, Yonis subraya que existe una clara "conveniencia en lo que es esa relación económica, esa relación energética de cooperación porque la explotación petrolera es un punto básico".
La reactivación del aparato energético venezolano responde a una demanda internacional que ha forzado un acercamiento de doble vía. Por un lado, se ha consolidado una apertura mediante convenios que involucran tanto a grandes corporaciones occidentales como a firmas de otras regiones. Según explica Quintero, "Occidente se ha acercado para establecer convenios que incluyen a operadoras de gran envergadura como Chevron, Repsol, Eni, Maurel et Prom, Total y Continental, a las que se suman empresas del sudeste asiático y firmas de menor escala".
Por otro lado, el hidrocarburo funciona como el eje de la política exterior para el fortalecimiento de las relaciones internacionales. Germán Márquez confirma que el país mantiene y consolida acuerdos con las principales potencias del globo:
"Venezuela sigue teniendo y manteniendo relaciones y acuerdos petroleros energéticos con potencias como China, con potencias como Rusia, de la misma manera se han venido fortaleciendo con la India y ahora con los Estados Unidos".
Este panorama no está aislado de la influencia de las grandes potencias. Como bien apunta Mirna Yonis, el tablero energético regional no depende únicamente de las decisiones soberanas de los países vecinos, sino también de los intereses estratégicos de la principal potencia del hemisferio:
"La situación de Venezuela ahora no es simplemente la decisión de Venezuela, sino también de los intereses que puedan desarrollarse con el tutelaje de los Estados Unidos que le interesa tener también todo lo que es el marco energético en la región asegurado".
Según Márquez, actualmente los esfuerzos se centran en retomar y consolidar las relaciones diplomáticas y energéticas con Estados Unidos, sin descuidar el vínculo con China, que se mantiene como uno de los mayores consumidores de petróleo del mundo.
Para capitalizar esta oportunidad geopolítica, el país se apoya en un ecosistema industrial en movimiento. Muestra de ello es la participación de centenares de empresas en diversos encuentros de negocios y networking orientados a exponer las competencias técnicas locales.
Al ser consultado sobre si la industria nacional está capacitada para asumir esta reactivación, Reinaldo Quintero enfatiza que el éxito del proceso depende de factores estructurales y de la seguridad jurídica:
"La reactivación tiene que ver también con el marco regulatorio y la confianza. El marco regulatorio se ajustó, hay una nueva Ley Orgánica de Hidrocarburos".
Con una tradición de más de un siglo en la explotación petrolera "desde los primeros pasos en Táchira hace 148 años y la histórica explotación industrial del pozo Zumaque hace 112 años", los representantes del sector empresarial e industrial afirman que el país cuenta con el conocimiento técnico necesario para el desafío.
"En Venezuela sabemos de petróleo y no solamente tenemos petróleo, sino que sabemos de petróleo".