Estabilidad y cumplimiento: las claves para el despegue energético de Argentina, según experto
Francisco Romano Rivarola, Head de Energía en un destacado estudio jurídico argentino, enfatiza que el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) solo prosperar
En una entrevista exclusiva, Francisco Romano Rivarola, Head de Energía de Pérez Alati, Grondona, Benites & Arntsen, destacó que la clave para el éxito del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) en Argentina reside en el cumplimiento de los compromisos por parte de todos los actores involucrados: empresas, el Estado nacional y las provincias. El especialista enfatizó la urgencia de sostener inversiones anuales por u$s 25.000 millones para lograr una producción petrolera de 1,7 millones de barriles diarios para el año 2030, un objetivo ambicioso que posicionaría a Argentina como un jugador relevante en el mercado energético global.
El RIGI se ha erigido como una herramienta fundamental diseñada para captar capitales hacia proyectos de infraestructura, energía y minería de gran escala en Argentina. En un momento de impulso para iniciativas de petróleo, gas y el desarrollo de Argentina LNG, la estabilidad regulatoria, el acceso a financiamiento adecuado y la disponibilidad de infraestructura crítica son considerados factores determinantes para convertir las intenciones de inversión en proyectos operativos y sostenibles.
Desde Caracas, donde asistió a la Cumbre Internacional de Petróleo y Gas en Venezuela, Romano Rivarola dialogó con Shale24 sobre el impacto crucial del RIGI en las decisiones de inversión. Abordó las condiciones indispensables para que los proyectos de Argentina LNG avancen hacia sus etapas de construcción y operación, así como los desafíos que el país enfrenta para mantener el crecimiento de la producción de hidrocarburos y consolidarse como un proveedor confiable de energía y minerales estratégicos a nivel mundial.
El especialista subrayó que el RIGI es esencial para la viabilidad de los grandes proyectos de infraestructura, incluyendo iniciativas como Argentina LNG, donde el compromiso estatal y provincial es ineludible. Este régimen debe garantizar estabilidad regulatoria y tributaria, junto con beneficios impositivos, arancelarios y cambiarios. Además, la inclusión de cláusulas de arbitraje internacional es vital para brindar seguridad jurídica ante posibles incumplimientos, reforzando la previsibilidad necesaria para el desarrollo energético argentino.
Romano Rivarola recalcó la importancia de extender los beneficios del RIGI a la cadena de valor del upstream. Esto es fundamental dado que los proyectos de Gas Natural Licuado (LNG) son intrínsecamente complejos y requieren una inversión inicial significativa en la exploración y producción de hidrocarburos. La articulación de políticas que fomenten la inversión en todas las etapas es crucial para el despegue y la sostenibilidad del sector.
En síntesis, la visión compartida por el Head de Energía de Pérez Alati, Grondona, Benites & Arntsen, enfatiza que la concreción de los objetivos energéticos de Argentina depende no solo de un marco legal atractivo, sino principalmente del cumplimiento de los acuerdos y la continuidad de las políticas de inversión. La suma de estabilidad, infraestructura y compromiso marcará el camino para que Argentina capitalice su vasto potencial energético.