Halliburton ratifica desde Houston su retiro del proyecto offshore Sea Lion, sumándose a seis proveedores que abandonan el desarrollo en Malvinas

Halliburton ha confirmado desde su sede en Houston su retiro definitivo del proyecto petrolero offshore Sea Lion en las Islas Malvinas, una decisión que su filial argenti

Halliburton (NYSE: HAL) ha ratificado desde su sede central en Houston su decisión de no participar en el proyecto petrolero offshore Sea Lion ni en ninguna actividad de exploración y producción de hidrocarburos en las Islas Malvinas o sus aguas circundantes. Esta confirmación se extiende a todas sus filiales globales, consolidando una postura que su subsidiaria argentina ya había manifestado en septiembre. Con este anuncio, Halliburton se convierte en el séptimo proveedor de servicios clave en retirarse de la iniciativa, un golpe significativo para el desarrollo impulsado por Navitas y Rockhopper Exploration.

La decisión de la multinacional estadounidense surge tras intensas gestiones por parte de las autoridades federales argentinas, incluyendo la Oficina del Presidente, la Secretaría de Legal y Técnica y la Cancillería. Estas entidades habían planteado interrogantes sobre la posible participación de Halliburton en el proyecto y la aplicación de la legislación argentina vigente y en trámite. La confirmación desde Houston, en lugar de un comunicado de su filial local, otorga mayor peso y alcance a la medida.

Este movimiento de Halliburton y otros proveedores se enmarca en un esquema legal implementado por el gobierno argentino a principios de septiembre. El Decreto 868/2026 estableció un procedimiento específico para investigar y sancionar actividades prohibidas por la Ley 26.659, trasladando la autoridad de aplicación a la Cancillería. Si bien la normativa no creó nuevas sanciones, incorporó un requisito para el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), exigiendo a las empresas declarar que ni ellas ni sus vinculados societarios participan en operaciones consideradas ilegales en las Malvinas.

Paralelamente, el Ejecutivo argentino notificó a 180 empresas y ha iniciado procedimientos sancionatorios contra 45 personas físicas y jurídicas de diversas nacionalidades, incluyendo Reino Unido, Israel, Canadá, Estados Unidos, Países Bajos y Dinamarca. Existen antecedentes regulatorios, como la Resolución 133/2012 de la Secretaría de Energía, que declaró a Rockhopper Exploration "clandestina" e inhabilitada por 20 años, y Navitas Petroleum también recibió una medida similar.

Con la salida de gigantes como SLB (antes Schlumberger), Baker Hughes, Weatherford, DLS Archer y Tenaris, además de la cámara CASEPE, el proyecto Sea Lion se está quedando sin el entramado de servicios y expertise que habitualmente opera en cuencas consolidadas como Vaca Muerta. Aunque compañías como Noble, Fugro y Bluewater aún se mantienen vinculadas, la pérdida de proveedores clave plantea serios desafíos para la viabilidad y ejecución del proyecto petrolero en las Malvinas, resaltando el impacto directo de las disputas geopolíticas en el sector energético de la región.