Citgo comanda la nueva ola de compradores de petróleo venezolano en Estados Unidos

El mercado energético estadounidense para el petróleo venezolano se expandió entre enero y julio de 2026 con envíos acumulados de 92,3 millones de barriles de crudo —un a

El mercado estadounidense para los hidrocarburos venezolanos registra una marcada expansión durante 2026, caracterizada por la incorporación de una nueva ola de clientes encabezada por el retorno comercial de Citgo Petroleum Corporation, filial de Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA) en dicho país, junto con la suma de más de una decena de empresas importadoras, según revela un análisis sustentado en los últimos datos oficiales consolidado por la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA, por sus siglas en inglés).

La flexibilización del marco de sanciones internacionales, enmarcada en la reconfiguración de las relaciones políticas y económicas entre Washington y Caracas, ha servido de catalizador para este dinamismo comercial, en el cual conviven tanto compradores tradicionales como nuevos actores del mercado energético. Entre enero y julio —último período consolidado disponible en los registros de la EIA—, las exportaciones acumuladas de crudo venezolano hacia territorio estadounidense alcanzaron los 92,3 millones de barriles, cifra que representa un incremento del 170 % respecto al mismo lapso del año 2025.

Dentro de este ecosistema de intercambio, un total de 14 empresas importadoras comenzaron a registrar compras formales de crudo en lo que va de año, grupo en el que Citgo ingresó con una magnitud suficiente para posicionarse dentro del top 10 de compradores globales en Estados Unidos. Con un volumen acumulado de 11,2 millones de barriles hasta julio, la filial se ubicó como el cuarto mayor refinador receptor de crudo venezolano, situándose únicamente por detrás de clientes consolidados como Valero Energy (39,9 millones de barriles), Phillips 66 (13,9 millones de barriles) y Chevron Corporation (12,2 millones de barriles).

El retorno operacional de Citgo al suministro venezolano se concretó formalmente en marzo de 2026, tras siete años de parálisis en el flujo bilateral provocada por las medidas coercitivas decretadas en 2019, período durante el cual la empresa debió abastecer sus refinerías con petróleo de otros orígenes. La brecha entre Citgo y los demás integrantes de la nueva ola de importadores refleja la escala de su reincorporación: sus competidores más cercanos dentro del grupo de las 14 nuevas firmas fueron la casa comercializadora Trafigura, con un volumen de 5 millones de barriles, y Atlantic, con 3,2 millones de barriles. Por debajo de esas cifras se ubicaron otros actores de reciente ingreso como Deer Park (1,1 millones de barriles) y Global (1,1 millones de barriles).

A la par del mercado de crudos, el comercio de productos derivados del petróleo experimentó una profunda reestructuración en el período de enero a julio. Mientras que durante 2025 apenas ocho compañías adquirieron productos refinados venezolanos (tales como asfalto, combustibles residuales o aceites no terminados), en 2026 la nómina de compradores escaló a 14 empresas. Esta expansión catapultó el volumen total de derivados despachados desde 2,6 millones de barriles en los primeros siete meses de 2025 hasta 13,9 millones de barriles en el mismo lapso de 2026, lo que representa un crecimiento del 434 %. Este repunte responde al ingreso de 11 nuevos operadores, así como a la diversificación de portafolio por parte de refinadores que previamente solo adquirían crudo.

En el segmento de derivados, Valero —que no registró importaciones de productos en 2025— pasó a encabezar el mercado en 2026 con compras acumuladas de 4,2 millones de barriles, seguida por Phillips 66 con 1,7 millones de barriles. Simultáneamente, el mercado se diversificó con la participación de traders internacionales como Trafigura, que sumó 2,6 millones de barriles en productos, Global (1,1 millones de barriles) y Novum Energy Trading (576.000 barriles).

Asimismo, la oferta de productos exportados desde Venezuela hacia Estados Unidos se amplió cuantitativa y cualitativamente. En los primeros siete meses de 2026 destacó el ingreso al mercado estadounidense de aceites no terminados, con 5,9 millones de barriles, y de combustibles residuales, con 5,2 millones de barriles. De igual forma, los registros de la EIA contabilizaron la colocación de 639.000 barriles de propano y líquidos del gas natural (NGL), junto con 519.000 barriles de componentes para mezcla de gasolina. En cuanto a los rubros que ya registraban envíos en 2025, el combustible para aviación tipo queroseno mostró un repunte del 538,3 %, al pasar de 81.000 a 517.000 barriles, mientras que las colocaciones de asfalto y aceite para carreteras disminuyeron un 52,1 %, retrocediendo de 2,5 millones a 1,2 millones de barriles.