El impulso de YPF y Pluspetrol: dos bloques explican el 40% del crecimiento de Vaca Muerta en un año

Vaca Muerta experimentó un significativo aumento de producción petrolera, pasando de 526.935 a 670.181 barriles diarios entre agosto de 2025 y agosto de 2026. Dos áreas c

La formación de Vaca Muerta ha consolidado su posición como pilar fundamental de la producción petrolera argentina, registrando un impresionante incremento de 143.246 barriles diarios en el último año. Según los informes de la Secretaría de Energía, la producción bruta operada de Vaca Muerta alcanzó los 670.181 barriles diarios en agosto de 2026, un notable salto desde los 526.935 barriles registrados en el mismo mes de 2025. Este crecimiento del 27,2% refuerza la preponderancia de la formación, que ya explica el 71,3% del petróleo nacional.

El análisis de Shale24 revela un dato crucial: dos áreas específicas han sido los motores de este notable avance, explicando cuatro de cada diez barriles sumados por Vaca Muerta. Se trata de Bajo del Choique - La Invernada, operado por Pluspetrol Cuenca Neuquina, y La Angostura Sur I, de YPF. Juntos, estos dos bloques aportaron 58.150 barriles diarios al incremento, lo que equivale al 40,6% del crecimiento total de la formación.

Bajo del Choique - La Invernada, donde Pluspetrol Cuenca Neuquina posee el 90% y Gas y Petróleo del Neuquén el 10%, incrementó su producción de 13.047 a 46.594 barriles diarios. Este salto de 33.547 barriles representa el 23,4% del crecimiento interanual de Vaca Muerta. Por su parte, La Angostura Sur I, un activo clave de YPF en el shale oil, elevó su producción de 21.435 a 46.038 barriles diarios, contribuyendo con 24.603 barriles, el 17,2% del total.

Las trayectorias de crecimiento de estos dos bloques, aunque con resultados similares en agosto, fueron distintas. Bajo del Choique - La Invernada mantuvo una producción estable en el primer cuatrimestre de 2026, con volúmenes cercanos a los 24.000 barriles diarios, antes de experimentar una aceleración significativa a partir de mayo, alcanzando casi 40.000 barriles en junio y superando los 46.000 en agosto. Este patrón sugiere una fase de desarrollo intensivo reciente que disparó su capacidad productiva.

En contraste, mientras que la producción de Vaca Muerta aumentaba, el resto de las formaciones y cuencas del país mostró una ligera contracción, pasando de 298.744 a 269.130 barriles diarios, una disminución de 29.614 barriles. Este escenario subraya aún más la dependencia de Argentina de Vaca Muerta para sostener y expandir su producción petrolera, con Neuquén aportando la mayor parte (664.467 barriles) y Río Negro duplicando su contribución en el último año.

La consolidación de Vaca Muerta, impulsada por estos dos bloques estrella, es un indicativo claro de la dirección estratégica de las principales operadoras en Argentina. El enfoque en el shale oil no solo garantiza el suministro energético del país, sino que también posiciona a la región como un actor relevante en el mercado global de hidrocarburos no convencionales, con implicaciones significativas para la economía y el sector energético latinoamericano.