Centrales Belgrano, San Martín y Brown: El Gobierno argentino autoriza la venta de acciones de ENARSA y pone en juego 2.314 MW térmicos

El Gobierno argentino, a través del Decreto 1107/2026, ha autorizado la venta de la participación estatal de ENARSA en las termoeléctricas Manuel Belgrano y José de San M

El Gobierno argentino ha dado un paso significativo en su política de desinversión estatal al autorizar la venta de acciones de la empresa Energía Argentina (ENARSA) en tres importantes centrales termoeléctricas. Mediante el Decreto 1107/2026, se habilita la licitación de las participaciones en las centrales Manuel Belgrano y José de San Martín, al tiempo que se prepara el terreno para la de Guillermo Brown, lo que representa la puesta en juego de 2.314 megavatios (MW) de capacidad de generación térmica.

Esta medida se enmarca en la segunda etapa del proceso de privatización de ENARSA. El decreto, publicado en el Boletín Oficial, establece la venta de la totalidad de las acciones que la empresa estatal posee en Termoeléctrica Manuel Belgrano S.A. (TMB) y en Termoeléctrica José de San Martín S.A. (TSM). Para el caso de Central Termoeléctrica Guillermo Brown S.A. (CTGB), la venta se concretará una vez que ENARSA haya finalizado su incorporación al capital de dicha sociedad, un proceso que tiene plazos específicos para su resolución.

En detalle, ENARSA es titular del 65,01% del capital de TMB, con 4.601.324 acciones, y del 68,83% de TSM, con 4.871.709 acciones. El capital restante en estas dos centrales pertenece a generadores privados que aportaron sus acreencias para el fondo de origen de las mismas, incluyendo a empresas como Central Puerto, AES, Enel, Pampa Energía y Orazul. Es importante recordar que la primera fase de esta privatización incluyó la salida de ENARSA de Citelec, controlante de Transener, que fue adjudicada a Edison Transmisión y Genneia por 356,2 millones de dólares en mayo.

Las tres centrales en cuestión suman una considerable capacidad de generación. La Central Manuel Belgrano, ubicada en Campana, provincia de Buenos Aires, cuenta con 873 MW de potencia instalada. Por su parte, la Central José de San Martín, en Timbúes, Santa Fe, posee 865 MW. Ambas son de ciclo combinado y cruciales para abastecer el norte del Área Metropolitana de Buenos Aires y la región del Litoral. La Central Guillermo Brown, con una capacidad de 576 MW, se localiza en General Cerri, Bahía Blanca, y se conecta al Sistema Argentino de Interconexión (SADI) en la estación transformadora de 500 kV.

La operación de venta se desarrollará con la participación activa de los socios privados actuales de estas centrales, quienes conservan su "derecho de preferencia" para adquirir las acciones ofrecidas por el Estado. En el caso específico de Guillermo Brown, el Estado debe primero consolidar su posición como accionista con al menos el 70% del capital antes de proceder a la venta, dado que el fideicomiso correspondiente vence esta semana y la sociedad gerente tiene un plazo de 90 días para incorporar a ENARSA. La planta de Guillermo Brown fue construida por Siemens y es operada por AES.

La privatización de estas centrales térmicas tendrá un impacto significativo en el sector eléctrico argentino, al redefinir la estructura de propiedad y operación de una porción clave de la capacidad de generación. La salida del Estado de estas participaciones, en línea con la política energética actual, busca atraer inversión privada y optimizar la gestión de estos activos, impactando directamente en la matriz energética del país y en los mercados eléctricos.