Kharg bajo fuego y el impacto global: la isla que mueve el 94% del petróleo iraní no tiene reemplazo

La isla de Kharg, vital para la exportación del 94% del petróleo iraní, ha sido nuevamente objetivo de bombardeos, según confirmó un funcionario estadounidense. Expertos

La isla de Kharg, un pilar fundamental para las exportaciones de petróleo de Irán, ha vuelto a ser el centro de la atención internacional tras confirmarse un nuevo bombardeo. Un funcionario estadounidense informó a Axios sobre los ataques militares, mientras la agencia iraní Mehr reportó explosiones en la zona. Esta escalada amenaza directamente el suministro global de crudo, dado que Kharg maneja aproximadamente el 94% de los envíos petroleros del país persa. Analistas de Rystad Energy han advertido que un impacto directo a su infraestructura podría resultar en una drástica reducción del 80% al 90% en la capacidad exportadora iraní, lo que subraya la criticidad de este activo en el Golfo Pérsico.

El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) ha emitido una declaración contundente, afirmando que "la era de la contención terminó" y amenazando con represalias contra la infraestructura energética de Estados Unidos y sus aliados en la región. Este desarrollo marca el punto de inflexión más significativo en el conflicto desde su inicio el 28 de febrero de 2026, transformando un martes cualquiera en una fecha clave para la geopolítica energética global. La tensión en la zona se intensifica, con implicaciones directas para la estabilidad de los mercados petroleros.

La relevancia de Kharg no reside en su tamaño –apenas 22 kilómetros cuadrados– sino en su excepcional geografía. Ubicada en el extremo norte del Golfo Pérsico, a 25 kilómetros de la costa iraní, la isla es única por la profundidad de las aguas que la rodean. A diferencia de la mayor parte del litoral iraní, que es demasiado somero, Kharg permite el atraque directo de superpetroleros (VLCC, por sus siglas en inglés), capaces de transportar hasta 2 millones de barriles de crudo por viaje. Esta característica natural, la cual no se replica en ningún otro punto de la costa iraní, la convierte en un punto insustituible para la carga de grandes volúmenes de petróleo.

El crudo llega a Kharg a través de una compleja red de cinco ductos submarinos que conectan la isla con los principales yacimientos del suroeste iraní, garantizando un flujo constante. La terminal, operada por la Iran Oil Terminals Company (IOTC), cuenta con dos muelles principales: el T-Dock en la costa este y el Azarpad en la costa oeste. Datos de la IOTC revelan que la tasa de transferencia en el muelle este supera los 670.000 barriles por hora, con una capacidad de carga instalada que alcanza los 7 millones de barriles diarios, pudiendo albergar simultáneamente hasta diez VLCC sin restricciones técnicas. La interrupción de estas operaciones tendría repercusiones inmediatas y graves para el suministro energético mundial.