Compañías petroleras elevan hasta un 5% el precio del gasoil en Latinoamérica por alza internacional
Las principales petroleras en la región, incluyendo Raízen (Shell), Axion Energy y Puma, han aumentado los precios del gasoil hasta un 5% y las naftas un 2,5% en promedio
Las principales compañías petroleras que operan en la región, como Raízen (licenciataria de Shell), Axion Energy y Puma, han implementado aumentos significativos en los precios de sus combustibles. El gasoil experimentó un alza de hasta el 5%, mientras que las naftas subieron aproximadamente un 2,5%, resultando en un incremento promedio del 3% en los surtidores.
Esta escalada de precios responde directamente a la sostenida disparada de los valores del combustible a nivel internacional. Las empresas del sector buscan, con estos ajustes, mitigar el impacto del encarecimiento de la materia prima y los costos de importación.
El incremento en el gasoil, que llegó hasta el 5%, afecta directamente a sectores productivos como el transporte y la agricultura. Por su parte, la nafta, con una suba cercana al 2,5%, impacta mayormente en el consumidor final y el transporte particular, generando una suba promedio en los surtidores de aproximadamente el tres por ciento.
Raízen, que opera bajo la marca Shell, junto a Axion Energy y Puma, son algunas de las firmas que lideraron esta ronda de ajustes. Sus ejecutivos han señalado que los movimientos son esenciales para mantener la rentabilidad y la sostenibilidad operativa frente a las presiones del mercado global.
Los constantes vaivenes en los precios internacionales del petróleo y sus derivados plantean un desafío recurrente para las refinerías y distribuidores en Latinoamérica. Estos ajustes buscan equiparar los costos de reposición y evitar desfasajes que podrían comprometer el abastecimiento interno.
La situación evidencia la fuerte dependencia del mercado local e regional a las cotizaciones internacionales, anticipando posibles nuevas revisiones si la tendencia alcista del crudo y los combustibles persiste a nivel global. Los consumidores y los sectores productivos se mantienen atentos a la evolución de estos precios, que inciden directamente en la economía cotidiana.