Chevron consolida su posición en el oleoducto VMOS de Vaca Muerta, escalando a tercer accionista
Chevron ha reforzado su participación en el proyecto del oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) en Argentina, asegurando 16.000 barriles diarios adicionales de capacidad de
Chevron ha consolidado su presencia en la infraestructura de transporte de hidrocarburos de Argentina al asegurar una mayor capacidad en el oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), escalando a la posición de tercer accionista dentro de la sociedad. Esta movida estratégica implica un aumento significativo en la capacidad de barriles diarios contratados y un incremento notable en sus aportes de capital, subrayando el compromiso de la petrolera estadounidense con el desarrollo del yacimiento no convencional Vaca Muerta.
Según la documentación presentada por el consorcio VMOS ante la Comisión Nacional de Valores (CNV), Chevron Argentina y su afiliada CDC ApS incrementaron su participación accionaria del 10,20% al 12% del capital. Este cambio se materializó el 23 de abril, seis semanas antes de que la compañía presentara su proyecto de 13.800 millones de dólares al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), el cual aún se encuentra en evaluación. Además, en junio, Chevron se comprometió a aportar 35,2 millones de dólares hasta diciembre, lo que representa un aumento del 54% respecto a la primera mitad del año.
La estructura de VMOS S.A., la sociedad encargada de la construcción del oleoducto, vincula directamente la participación accionaria con la capacidad de transporte contratada. Actualmente, Chevron se ubica detrás de YPF, que posee el 29,82%, y Pluspetrol, con el 14,55%, superando a Pan American Energy (10%). Un año antes, Chevron compartía el 10,20% con Pampa Energía y Vista, mientras que Pan American ostentaba el tercer lugar con el 11,22%.
Ampliación de Capacidad y Capitalización
El cambio en la composición accionaria y la capacidad contratada se originó en una asamblea de VMOS celebrada el 29 de mayo, que aprobó la ampliación de la capacidad total del oleoducto en 60.000 barriles diarios. De este volumen adicional, 44.000 barriles fueron asignados a YPF y 16.000 a Chevron. Esta ampliación se capitalizó, redistribuyendo el paquete accionario completo y llevando la capacidad contratada total del oleoducto a 550.000 barriles diarios, el diseño máximo de la infraestructura. Es notable que, mientras la compra de capacidad por parte de YPF se conoció en mayo, la de Chevron fue comunicada por VMOS y no figuró en las llamadas con inversores ni en las presentaciones ante la SEC de la compañía estadounidense.
La ampliación de la capacidad también ha modificado los compromisos financieros de los socios. El prospecto de VMOS detalla dos acuerdos de aportes irrevocables de capital. El primero, por 223 millones de dólares, cubrió el período de enero a mayo de 2026. El segundo, aprobado el 28 de mayo y aceptado por Chevron y CDC el 23 de junio, asciende a 282,5 millones de dólares y cubre de junio a diciembre. En este último, el compromiso de Chevron y CDC es de 35,2 millones de dólares, un incremento del 54,5% respecto a los 22,8 millones del primer acuerdo. YPF, por su parte, elevó su aporte de 54,6 millones a 87,3 millones de dólares, un aumento del 59,9%.
Esta intensificación de la inversión de Chevron en el oleoducto VMOS es un indicativo claro del creciente interés de las grandes petroleras en monetizar los vastos recursos de Vaca Muerta. La infraestructura de transporte es crucial para evacuar la producción de shale oil y gas, y la decisión de Chevron de asegurar una mayor capacidad subraya su confianza en el potencial a largo plazo de este yacimiento no convencional argentino, reforzando su posición como un actor clave en el sector energético regional.