La brecha cambiaria y el comercio ilícito limitan el crecimiento de empresas químicas y petroquímicas en Venezuela
La Asociación Venezolana de la Industria Química (Asoquim) reportó que, a pesar de que el 70% de las empresas del sector incrementaron sus ventas en el segundo trimestre
La Asociación Venezolana de la Industria Química (Asoquim) presentó un informe de coyuntura correspondiente al segundo trimestre de 2026 que revela una compleja realidad para el sector en el país. A pesar de que un 70% de las empresas encuestadas reportó un aumento en sus ventas durante este período, la mayoría de la industria opera muy por debajo de su potencial.
El estudio detalla que tres de cada cuatro compañías del sector químico y petroquímico en Venezuela están operando por debajo del 40% de su capacidad instalada. Esta contradicción entre el crecimiento de las ventas y la baja utilización de la capacidad productiva subraya los desafíos estructurales que enfrenta la industria, a pesar de una aparente recuperación comercial.
Entre los principales factores que limitan el pleno desarrollo del sector, Asoquim ha identificado la persistencia de una significativa brecha cambiaria. Esta disparidad en el tipo de cambio genera distorsiones económicas, afectando la competitividad de la producción nacional frente a las importaciones y encareciendo los insumos necesarios, muchos de ellos importados.
Adicionalmente, el comercio ilícito emerge como otro obstáculo crítico. La proliferación de productos que evaden controles aduaneros y fiscales crea una competencia desleal, socavando los esfuerzos de las empresas formales por mantener precios competitivos y cumplir con las regulaciones establecidas, lo que reduce sus márgenes y su capacidad de inversión.
Impacto en la Cadena de Valor Energética
Esta situación tiene repercusiones directas en la cadena de valor energética de Venezuela. La industria petroquímica es un eslabón fundamental que transforma el gas natural y derivados del petróleo en productos de mayor valor añadido. Un sector químico debilitado implica una menor demanda interna de estos hidrocarburos como materia prima, lo que obstaculiza la diversificación económica y el desarrollo industrial aguas abajo del petróleo y el gas.
La reactivación y el fortalecimiento de las empresas químicas y petroquímicas son cruciales no solo para el empleo y la economía general, sino también para maximizar el aprovechamiento de los vastos recursos energéticos del país, transformándolos en bienes esenciales para la agricultura, la salud, la construcción y otros sectores vitales. Abordar la brecha cambiaria y combatir el comercio ilícito se perfilan como pasos indispensables para liberar el potencial de este estratégico sector ligado a los hidrocarburos.